En Perú y Colombia sí, en Panamá no

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Manifestantes en Panamá exigen transparencia en el caso de corrupción de Odebrecht. (Foto: EFE / Alejandro Bolívar).

Por Julio Bermúdez Valdés

En los dos últimos días en Perú y Colombia se han registrado situaciones vinculadas a los escándalos que deja en la región la empresa brasileña Odebrecht.

En el primero de los casos, el gobierno peruano trata de convencer a su homólogo de Uruguay de que el ex presidente Alan García no es un perseguido político sino un ciudadano investigado por colusión y blanqueo de capital en un escándalo que toca a la empresa brasileña Odebrecht, y en Colombia el presidente Iván Duque ha pedido un fiscal especial que trate ese tema.

La noche del pasado sábado García llegó a la residencia del embajador de Uruguay, desde donde habló con el presidente Tabaré Vázquez para pedir asilo, luego que se dictara en su contra una orden de prohibición de salida del país por 18 meses, mientras dura la investigación en la que se le señala por colusión agravada y lavado de activos.

Alan García ha dicho que la Justicia y los fiscales peruanos actúan contra él de manera parcial y que con estas iniciativas el gobierno que preside Martín Vizcarra trata de ocultar sus propios actos de corrupción vinculados a Odebrecht.

¿Quién dice la verdad? Eso se sabrá a su debido tiempo. Lo cierto en esa coyuntura es que en el centro de la situación está Odebrecht, generando una crisis entre dos países.

En Colombia, el presidente Iván Duque ha puesto en jaque al fiscal general (Procurador) Néstor Humberto Martínez luego que su actuación en las investigaciones sobre los casos generados por Odebrecht, provocaran cuestionamientos. Distintos sectores han dicho que Martínez conocía sobre la corrupción de Odebrecht en el país, tema que ha vuelto a primer plano tras la muerte de un testigo clave y de su hijo.

“Como presidente de la república, estoy listo cuando me lo solicite la Corte Suprema para presentar una terna y que se pueda proceder con una persona de las más altas condiciones y que el país tenga plena certeza. Lo que queremos todos es que aquí se llegue hasta el fondo”, dijo Duque, según la agencia alemana Deutsche Welle.

Esas son las situaciones en Colombia y Perú. En Panamá, entre tanto, Odebrecht no sólo ha seguido participando en licitaciones de gobierno, sino ganando algunas; suscribió un acuerdo de cooperación con el Ministerio Público y cumplió un año la primera y única sentencia dictada al respecto.

La audiencia fue reservada, se celebró el 17 de noviembre, nunca se supo el nombre del imputado y jamás pisó la cárcel pese a los 42 meses de prisión que se dictaron.

Mediante la misma, el Juzgado Décimo Segundo de Circuito Penal de Panamá presidido por el juez Oscar Carrasquilla validó la homologación del acuerdo número seis del 22 de setiembre de 2017, a que llegaron la fiscal Especial Anticorrupción, Zuleyka Moore, y la defensa técnica de uno de los imputados en el único proceso que en Panamá se le ha seguido a Odebrecht.

En aquella ocasión, el sentenciado confesó que había recibido millones de la Sociedad AEOB GROUP INC, controlada por la caja 2 de Odebrecth. Pese a que la propia Odebrecht admito haber pagado 59 millones de dólares en sobornos a funcionarios panameños, no se conocen en este país nuevas sentencias.

Letrero de Odebrecht en Brasil.

1 COMENTARIO

  1. En los canales de televisión están pasando cuñas, con trabajadores panameños que hablan de la maravilla de empresa que es Obredech y como contribuye al crecimiento y desarrollo del país. O sea, medios de comunicación, lavandole la cara la corrupción para que la aceptemos como algo bueno y positivo.

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