Djokovic y Nadal ante el horizonte de una nueva temporada

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El serbio Novak Djokovic y el español Rafael Nadal.

Por Adrián Mengana Martínez

La Habana (PL) – Los líderes del ranking mundial de tenis, el serbio Novak Djokovic y el español Rafael Nadal, ya enfilan las raquetas de cara a la próxima temporada con su participación en el torneo de Abu Dhabi, del 27 al 29 de diciembre.

Tanto el balcánico como el ibérico arrancarán en la justa árabe en las semifinales. Djokovic lo hará contra el vencedor del partido entre el austríaco Dominic Thiem y el ruso Karen Khachanov, y Nadal ante el ganador del encuentro entre el sudafricano Kevin Anderson y el surcoreano Hyeon Chung.

Tras la lid, Nole tiene previsto jugar en el certamen de Doha, antes de encarar el camino al primer Grand Slam de la temporada en Australia, mientras el 11 veces campeón del Roland Garros competirá en Brisbane.

Djokovic superó una lesión en el codo derecho sufrida desde medianos del 2017, que requirió una operación en febrero pasado, para cerrar el 2018 al frente del escalafón profesional por quinta vez en su carrera después de hacerlo en el 2011, 2012, 2014 y 2015.

En los primeros Masters del año, Indian Wells y Miami, el serbio no pasó de la primera ronda y siguió con su paso aciago más tarde en las justas de Montecarlo (cedió en la primera fase), Open de Madrid (segunda) y el Roland Garros (cuartos de final).

Después de trabajar con diferentes entrenadores retomó su relación con el eslovaco Marian Vajda, con quien llegó a la cúspide del tenis mundial y recobró su juego de antaño.

En Wimbledon, Djokovic cortó una racha de 25 meses sin conquistar un Grand Slam con triunfos en semifinales ante Nadal y en la final frente al sudafricano Kevin Anderson, antes de consagrarse luego en Cincinnati, el Abierto de Estados Unidos, Shanghai y en París.

Solo le faltado poner el broche de oro a una mitad de temporada de ensueño con la victoria en la Copa Masters de Londres, donde perdió en el duelo decisivo frente al alemán Alexander Zverev, quinto del mundo.

El de Belgrado, de 31 años, recuperó su tenis dominador y contundente para remontar desde la posición 22 del escalafón profesional a la primera y alcanzó con 14 “Majors” la cifra lograda por el estadounidense Pete Sampras, con sus triunfos en el Abierto británico y en el Open de Estados Unidos.

También se convirtió en el primer tenista de la historia en ganar, al menos una vez, todos los Masters 1000. Esto lo consiguió gracias a su éxito en Cincinnati frente al suizo Roger Federer, tercero del ranking.

Por su parte, Nadal tiene previsto regresar a las pistas el martes o el miércoles para entrenar durante dos semanas de forma progresiva en su Academia de Manacor y realizar cargas de trabajo físicas en aras de fortalecer sus cuádriceps, de forma que sus rodillas no se resientan tanto en el retorno al circuito profesional.

Luego participará por décima vez en la lid de Abu Dhabi para viajar más tarde a Australia, donde animará el tornero de Brisbane, del 30 de diciembre al 6 de enero.

Nadal aparece apuntado en el cuadro junto a otros nombres como el británico Andy Murray, el japonés Kei Nishikori, el británico Kyle Edmund, el ruso Daniil Medvedev, el australiano Nick Kyrgios y el búlgaro Grigor Dimitrov.

El zurdo, de 32 años, pasó por el quirófano el pasado mes para realizarse una artroscopia en el tobillo derecho y no pudo competir en el Masters 1000 de París por molestias en la zona abdominal.

El año pasado, varios problemas físicos lastraron el inicio de temporada del ibérico, quien se retiró antes de disputar Brisbane por no sentirse preparado, además de la lesión sufrida en el músculo psoas ilíaco de su pierna derecha durante su partido de cuartos de final del Open de Australia ante el croata Marin Cilic.

Nadal espera que el 2019 le dé una tregua y le permita poder competir lo máximo posible, después de sólo disputar nueve torneos en 2018, cuando logró alzar el campeonato en cinco de ellos, convirtiéndolo por quinto año en su carrera como el tenista con más trofeos después del 2005, 2008, 2010 y 2013.

El español ya señaló que le gustaría jugar al tenis al menos dos años más y admitió la necesidad de disfrutar cada instante, algo lógico en un jugador de 32 años y ante las constantes dolencias que han lastrado su carrera deportiva.

Las lesiones del número dos del mundo ‒después de más de tres lustros en el circuito‒ es mucho más inquietante que el de cualquier otro de los jugadores con los que se ha codeado en la élite.

Difícilmente logra completar una temporada a salvo de percances de mayor o menor gravedad. Con todo, cuando está en disposición de competir lo hace con la eficacia que le ha caracterizado siempre.

En un 2018 tan difícil como éste ganó su título número 11 en el Roland Garros, estuvo cerca de plantarse en la final de Wimbledon, dominó la arcilla con la autoridad de la que ha hecho gala desde sus inicios y defendió el primer puesto del ranking hasta su obligada renuncia en el Masters 1000 de París.

Nadal ha vuelto de trances muy graves, como el que le tuvo más de seis meses fuera de las pistas tras perder con el checo Lukas Rosol en la segunda ronda de Wimbledon en el 2012 o el que pareció comprometer su porvenir tras el torneo de Madrid de 2005.

El paso del tiempo y la resurrección de Djokovic, un año más joven y de nuevo en plenitud de forma, dificulta los objetivos marcados por el ibérico en el tramo final de su carrera.

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