DIEZ PUNTOS SOBRE VENEZUELA Y PANAMÁ

Guaidó no tiene un Estado que lo acredite ante Panamá. Por lo tanto, las Cartas Credenciales de la falsa representante de Venezuela no existen.

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Nicolás Maduro, Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela.

DIEZ PUNTOS SOBRE VENEZUELA Y PANAMÁ

Julio Yao
Internacionista

El autoproclamado Juan Guaidó no tiene un Estado que lo acredite ante Panamá.

Punto 1:

Juan Guaidó fue escogido “presidente interino” de Venezuela por la camarilla de Donald Trump, Mike Pompeo, John Bolton y Elliot Abrams, criminales de guerra todos ellos según el Estatuto de Roma que creó el Tribunal Penal Internacional, que Washington jamás aceptó. Criminales de guerra también según la Carta de la ONU que condena todas las formas de agresión, crímenes de lesa humanidad, crímenes contra la paz y genocidio, cometidos contra el hermano pueblo bolivariano de Venezuela. Estados Unidos ni ningún otro Estado o Estados pueden escoger al jefe de Estado de otro país.

Punto 2.

Juan Guaidó es un virtual desconocido desde el 23 de enero de 2019 cuando se autoproclamó “presidente interino” de un país que ya tenía su presidente legítimo en Nicolás Maduro, quien obtuvo una inusual cantidad de votos en la historia del Continente Americano, Estados Unidos incluido. Guaidó pretendía representar a una Asamblea Nacional que estaba en desacato ordenado por el Tribunal Superior de Justicia, o sea, constitucionalmente, desde 2016. Aunque no estuviese en desacato, Guaidó tampoco podía ser “presidente interino” sin pasar por elecciones, un cargo inexistente dentro de la Constitución de dicho país.

Punto 3.

Juan Guaidó fue escogido de a dedo por Washington para desestabilizar a Venezuela, apuntalar la guerra asimétrica y no convencional, guerra total o caos controlado que diera justificación a una falsa “ayuda humanitaria” que sirviera de cobertura a una presunta guerra civil que fuese la antesala de una “intervención humanitaria”, planificada desde Washington, cuyo propósito declarado por el presidente Donld Trump no es otro que controlar, saquear o robar los ingentes recursos naturales de Venezuela.

Punto 4.

La misma Casa Blanca ha admitido que el proyecto Guaidó no ha sido capaz de encender la mecha de una insurrección general contra el presidente Maduro, rebajándole su jerarquía y abandonándolo de “presidente interino” a simple “golpista”.

Punto 5.

Guaidó es la punta de lanza del Grupo de Lima, un sector minoritario y aislado dentro de la OEA, que tampoco ha logrado convencer de su estrategia intervencionista a la Asamblea General o el Consejo de Seguridad de la ONU, a la Unión Europea o a los Estados africanos.

Punto 6.

Guaidó es un simple títere condenado por el Derecho Internacional que no tiene el control territorial de Venezuela, que es el requisito mínimo que hace muchas décadas dejó de ser legítimo para reclamar el reconocimiento de gobiernos. Guaidó no controla nada en Venezuela, ni siquiera su persona, que ha sido descartada o “quemada” por Washington.

Entrega «simbólica» de Cartas Credenciales de Faviola Zavarce a Juan Carlos Varela

Punto 7.

La entrega «simbólica» de Cartas Credenciales de una falsa representante diplomática de Venezuela ante el presidente Juan Carlos Varela es un lamentable acto en el que se degrada hasta los últimos niveles de la ignominia el honor nacional de la República de Panamá, país que otrora ha tenido brillantes actuaciones en pro de la paz, la no injerencia y el respeto entre nuestros pueblos.

Punto 8.

La Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961 dispone que todo embajador debe ser propuesto por un Estado acreditante (Venezuela) ante un Estado receptor (Panamá). Guaidó no tiene un Estado que lo acredite ante Panamá. Por lo tanto, las Cartas Credenciales de la falsa representante de Venezuela no existen y, por ende, el presidente Varela estará haciendo no sólo el ridículo sino comprometiendo gravemente la personalidad y seguridad internacional de Panamá, acusaciones que, entre otras, pueden llevarlo a un juicio por parte de la Asamblea Nacional.

Punto 9.

Panamá, en tanto que miembro del cómplice Grupo de Lima, es igualmente responsable de los delitos imputables a Estados Unidos, cuyo desquiciado régimen ha declarado públicamente, en reto y en abierto desprecio a la opinión y al Derecho Internacional, que “todas las opciones están sobre la mesa”. Nuestro pueblo exige que Panamá se retire del Grupo de Lima, abandone todo intervencionismo y participe en las fórmulas de mediación y conciliación prescritas por la OEA y la ONU y propuestas por la iniciativa de México, Uruguay y otras naciones del mundo.

Punto 10.

El gobierno del presidente Varela debe cesar todo y cualquier arreglo entre Panamá y Estados Unidos que permiten la presencia de fuerzas, instalaciones y ejercicios militares en territorio nacional en violación del Tratado de Neutralidad, especialmente las que se proyectan utilizar para fines de agresión contra el pueblo bolivariano de Venezuela.

1 COMENTARIO

  1. Saludos de paz y bendiciones desde México. Excelente artículo que nos permite aclarar mejor la actual situación de la República Bolivariana de Venezuela en este año 2019 cuando el imperialismo estadounidense y las Mafias Internacionales pretenden imponer a Juan Guaidó como presidente de la nación hermana que ya tiene un gobierno legítimo y constituido. Afortunadamente los mandatarios Juan Carlos Varela de Panamá e Iván Duque de Colombia no representan las aspiraciones de la totalidad de sus pueblos. Tanto en Panamá, como en Colombia y en otros lugares de nuestra América y el Mundo existen Hombres y Mujeres con Dignidad, con sentido del Decoro y con visión Humanista como los estadistas de México y Uruguay: Andrés Manuel López Obrador y Tabaré Vázquez. Atentamente, Fernando Acosta Riveros, lector de notas y análisis publicados en Bayano Digital.

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