Complot bancario para arrebatar casa al profesor Carlos Arrieta

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El Centro Bancario Internacional de Panamá (CBI), cuyos activos totales alcanzan 120.610 millones de dólares.

Por David Carrasco

Un intento de despojo de la casa que habita en la barriada de Los Ángeles, en el corregimiento de Bethania, contra el profesor Carlos Arrieta de la Hoz, ha dejado al descubierto un complot de la banca contra las capas medias de la población, atrapadas en subterfugios legales que son activados para ejercer el cobro radical ante los retrasos en el pago de hipotecas.

La advertencia sobre la inminente acción bancaria contra Arrieta de la Hoz, fue realizada por la presidente de la Fundación pro Instituto Nacional, Bárbara Bloise, quien reacciono con asombro y malestar tras recibir la noticia de un procedimiento emprendido de espaldas al afectado, con el fin de tomar posesión del inmueble y lanzarlo a la calle como si fuese un pordiosero sin derecho a un techo decoroso.

Bloise, conocida por su labor humanitaria, convocó a todas las generaciones del Nido de Águilas, para coordinar acciones a favor de Arrieta de la Hoz, quien inspiró la marcha estudiantil del 9 de enero de 1964, para ejercer la soberanía panameña en la antigua Zona del Canal de Panamá, donde regían entonces las leyes del estado de Luisiana y mandaba un “gobernador” extranjero.

Como rector del Instituto Nacional, primer plantel de enseñanza media del país, Arrieta de la Hoz fue maestro de juventudes y contribuyó a fortalecer el sentimiento de patria. Su labor fue clave para que Panamá fortaleciese el sentido de dignidad en el camino a negociar un nuevo y justo tratado sobre la vía interoceánica, así como fin definitivo del enclave colonial instaurado en suelo panameño.

Sin embargo, hoy, retirado de la docencia en las aulas y afectado por quebrantos de salud, el veterano pensador se ha convertido en blanco de un grupo bancario que pretende quitarle su casa, sobre la base de un contrato desprovisto de los elementales derechos humanos. Esa situación extrema, cruel y penosa ha generado la movilización de institutores que exigen respeto, justicia y solidaridad.

Profesor Carlos Arrieta de la Hoz, ex rector del Instituto Nacional. (Foto Bayano).

El secretario general de la Unión de consumidores y Usuarios de la República de Panamá (Uncurepa), Pedro Acosta, aseveró a Bayano digital que, en los últimos años, gran cantidad de panameños han sido afectados por bancos que cobran el dinero prestado a los deudores, independientemente de los potenciales litigios, estafas o fraudes en proyectos inmobiliarios “casados” con la banca.

En marzo de 2017, el diario La Estrella de Panamá publicó un artículo de la periodista Mirta Rodríguez, en el que reveló, sobre la base de cifras oficiales, que “Panameños deben 12.794 millones de dólares en préstamos de viviendas”. Esos deudores están expuestos a las fluctuaciones del mercado, al aumento de los intereses bancarios, y a acciones legales por incumplimiento de sus clientes.

Entre los principales afectados por esas medidas figuran familias de las capas medias de la población, cuyas casas son arrebatadas cuando se retrasan en los pagos y los deudores enfrentan juicios hipotecarios en los que son compelidos a pagar la deuda total de una sola vez, lo que equivale a eufemismo para quienes tienen el sueldo embargado. Los bancos aducen que las tasas de interés bancario son anuales y ajustables, y pueden variar según los comportamientos de la tasa de referencia del mercado.

Basta de triquiñuelas, sostiene Uncurepa

Acosta manifestó que es necesario examinar la letra menuda del contrato que rige sobre la vivienda que ocupa Arrieta de la Hoz. Recordó que, en 2008, la población española que perdía sus casas a manos de los bancos se movilizó en España para defender sus viviendas y rechazar la política de usura diseñada para el despojo. Ello desembocó en un movimiento de indignados que se negó a soportar la crisis financiera internacional.

El dirigente de Uncurepa planteó que hay muchos casos de personas perjudicadas por vicios ocultos en contratos de compra-venta confeccionados en Panamá por promotoras de viviendas, algunas de ellas involucradas en proyectos habitacionales inconclusos, mientras que los firmantes de esos documentos se ven atrapados en pesadillas administrativas y bancarias. “La parte humana en las transacciones bancarias no existe”, reseñó.

De enero a junio de 2018, se registraron 413 quejas de los consumidores contra empresas inmobiliarias por la suma de 29,6 millones de dólares. Así lo informó la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia (Acodeco). Al respecto, Acodeco recomendó a los compradores de viviendas que se abstengan de firmar pagarés o letras de cambio, ya que ello es una trampa que implica una doble obligación para el comprador.

Acosta reconoció que la situación del educador de Arrieta de la Hoz puede ayudar a la población a abrir los ojos sobre lo que está ocurriendo en este país. Resaltó que en los juzgados de Comercio hay una mayor receptividad en casos de abusos de ese tipo, pero reconoció que falta mucho camino que recorrer para defender en forma efectiva a los consumidores en su relación contractual con la banca.

Hasta ahora, no hay pronunciamiento alguno emitido por la Superintendencia de Bancos de Panamá y la Asociación Bancaria de Panamá (ABP), ni del Órgano Ejecutivo, sobre el proceso que afecta las condiciones de vida del ex rector del Instituto Nacional.

2 COMENTARIOS

    • Estimado Daniel González:

      En efecto, Bayano digital abre la posibilidad de disentir, sin perder su línea editorial nacionalista y consecuente. En las páginas de este medio, ha sido librada una lucha tenaz contra la corrupción y el intervencionismo. El equipo humano que integra esta iniciativa esta convencido de que la paz y la cooperación regional son elementos valiosos para el fortalecimiento de la democracia y las metas de soberanía.

      Muchas gracias por preferirnos.

      Saludos,

      David Carrasco
      Director de Bayano digital

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