El triunfo de Rómulo Roux y el ocaso de Martinelli

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Rómulo Roux gana elecciones en el partido CD. (Foto: El Siglo).

El triunfo de Rómulo Roux y el ocaso de Martinelli

Por Alberto Velásquez
Periodista

La reciente experiencia del Partido Cambio Democrático, con las elecciones para elegir su candidato a la Presidencia de la República en la próxima contienda electoral, constituye, a todas luces, un directo mensaje al reo de Gamboa (Ricardo Martinelli), en el sentido de que su reinado político ha terminado.

A pesar de todos los apoyos que la familia del procesado y sus seguidores garantizaron a su candidato preferido, la prepotencia y egolatría del mismo sólo le sirvió para quedar aplastado dentro de su propia miasma.

Las elecciones del CD tuvieron una escuálida presencia de copartidarios y dan la lectura de que, a pesar del gran registro de afiliados ‒el segundo en número‒, muchos no fueron a votar tal vez por la vergüenza de ser identificados como integrantes de una agrupación política cuyos máximos representantes han tenido que enfrentar a la Justicia como parte de la gestión de gobierno más corrupta en la historia de la era republicana.

Fue un triunfo contundente alcanzado por el abogado Rómulo Roux. Esas primarias representaron un ejercicio para el Tribunal Electoral, que se apresta, con nuevas reglas, a dirigir un proceso en el que los “juega vivos” (vividores) de siempre pretenden aprovecharse de lagunas procedimentales para seguir pelechando de las mieles del poder, incluida la violación de normas.

La próxima contienda no será igual a la de años anteriores. En el escenario pululan individuos de toda calaña y habrá gente que se postule a cargos de elección popular para sacar menos de 50 votos. Asimismo, habrá quienes solamente exploten su narcisismo. El pueblo panameño debe examinarlos, medir sus pretensiones y, sobre todo, conocer las intenciones de cobijarse bajo el fuero electoral, y votar bien.

Panamá no puede seguir en manos de corruptos inescrupulosos, que sin vergüenza alguna se presentan en público, como si no hubiese pasado nada. Algunos exhiben rostros de concreto (caras duras) y presumen de una imagen impoluta de la que carecen. Menos mal que en este país somos pocos y todos nos conocemos.

Las elecciones realizadas en el partido CD enterraron a su fundador, hoy tras las rejas, acusado públicamente de haber institucionalizado la corrupción en Panamá.

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