Cuando el vicio se apoya en la traición y en la intriga

La desobediencia condujo al contralor a investigar a los diputados, para castigar la corrupción - el vicio - y mantener el control de la Asamblea Nacional  - la intriga -.

0
427

Por Cecilio E. Simon E.
Redacción Bayano digital

El 1 de agosto de 1815 Luis XVIII fue testigo de la boda de Fouche, uno de los responsables de la decapitación de su hermano Luis XVI.  A la entrada de la iglesia el rey, que era cojo, se apoyó en su ministro para caminar, en tanto que François-René Chateaubriand ironiza la escena: “el Vicio apoyado en la Traición”.

La elección de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional de Diputados del próximo domingo 1 de julio, se dará en medio de una enconada confrontación de intereses para controlar ese órgano del Estado.

Peso y contrapeso

El llamado “pacto de gobernabilidad” entre el ejecutivo y la asamblea, que se acordó en el 2014 para desmontar el gobierno paralelo de Ricardo Martinelli, constituyó el primer escenario de disputa de “espacios políticos” entre las dos facciones en las que se dividió la bancada del PRD. Como resultado, el minoritario Partido Panameñista se alzó con la Presidencia de la Asamblea, de la Contraloría General de la República (que por Constitución les corresponde su elección a los Diputados) y la Procuraduría General de la Nación.  Además de ello, siempre con el respaldo del PRD, los panameñistas pasaron a controlar las estratégicas comisiones de Presupuesto y Credenciales. Con el pacto los nombramientos y favores personales reemplazaron el ejercicio de pesos y contrapesos entre  los órganos del Estado.

En la segunda legislatura el “pacto legislativo”, denominado nueva mayoría, condujo a la renovación de la alianza con el panameñismo, un sector de la bancada del PRD y al entendimiento con un sector del opositor Cambio Democrático.  La intriga incluyó el control de la presidencia de la Asamblea por PRD, en tanto que el minoritario Partido Panameñista logró por un lado la presidencia de las Comisiones de Presupuesto y Credenciales, y por el otro el nombramiento de un Magistrado al Tribunal Electoral y el Defensor del Pueblo.  Nuevamente el intercambio de las donaciones y  contratos en las planillas 080 y 172 (el vicio), sucumbió ante el ejercicio de la gobernanza democrática (la intriga).

Ruptura del pacto y corrupción

A partir de enero de 2017, a tres meses de su elección, la nueva dirección del PRD, se “desvinculó” de la alianza con el gobernante Partido Panameñista.  El cálculo fue muy simple, levantar el discurso de oposición y distanciarse del desgaste de la incompetencia y de los escándalos de corrupción del gobierno de Varela, que afectaría la opción electoral del PRD en el 2019.

La ruptura del pacto se da en medio de la denuncia del abogado Ramón Fonseca Mora, un influyente miembro del panameñismo, involucrado en los llamados Panama Papers, de los supuestos vínculos del presidente Varela con el escándalo de sobornos de Odebrecht.

En una maniobra de tapar un escándalo por otro y neutralizar las denuncias de la dirección política de la oposición, el oficialista José Luis “Popi” Varela, hermano del presidente, que se hace llamar el “matraqueador” (la intriga), hace público el supuesto financiamiento de la campaña electoral del nuevo Consejo Ejecutivo Nacional (CEN) del PRD y en un ambiente de chantaje y maniobras, eleva el tono de la confrontación.

Pacto Panameñista – CD

La ruptura con el PRD llevó a los panameñistas a la configuración de una nueva mayoría progubernamental con una fracción de Diputados del opositor Partido Cambio Democrático, para la escogencia de la dirección de la Asamblea Nacional y configuración de una nómina, con respaldo de sus diputados, que arrancó la dirección del partido, de las manos de su propietario Ricardo Martinelli.  La intriga incluyó un nuevo pacto con el vicio, en el que se transfirieron los favores de las planillas 080 y 172, a los nuevos socios del pacto (el vicio).

Magistradas de la discordia

A diferencia de su alianza con el PRD en la que el presidente Varela obtuvo todos sus nombramientos, el pacto con el CD, no produjo los mismos resultados.  Ellos no sacrificaron la acumulación de su nueva dirección política, como pretendían los panameñistas; por el contrario se sumaron al bloque que se opuso al nombramiento de las magistradas propuestas por el Ejecutivo.  Como consecuencia se dio una prematura ruptura del pacto Panameñista – CD y con ello, una alianza legislativa de oposición con el PRD.

El vicio y la intriga

Juan Carlos Varela, acostumbrado a construir sus alianzas con el vicio,  no dudará en  utilizar la intriga obtener obediencia.  Para ello, creó un paquete presupuestario para “donaciones” y aumentó la partida 080 y 172 manejados por los diputados.  Ahora se hace evidente que la desobediencia condujo al contralor a investigar a los diputados, para castigar la corrupción – el vicio – y mantener el control de la Asamblea Nacional – la intriga –.

Los precedentes presagian negociaciones de trastienda para buscar renovar la agenda del vicio y la intriga.  Sin embargo, los intereses y agendas podrían conducir a una confrontación, que haría peligrar por ejemplo, la aprobación para un año electoral del estratégico Presupuesto General del Estado del 2019.

Al parecer, el Contralor General de la República y su socio se han convertido en una rueda suelta y en la coyuntura pretenden crear su propia alternativa, sustentado en la proyección de una imagen  de las manos limpias, que podrían descarrilar el escenario de las negociaciones de Varela.

Alianzas sin agendas

Es tradicional que los panameñistas – arnulfistas, no sostengan sus alianzas.  Lo demostró su líder Arnulfo Arias en todas sus incursiones electorales, igual sucedió con Endara, Mireya y las dos versiones de Varela. Esto podría ser producto del establecimiento de alianzas sin agendas.  Por el contrario, el PRD  exitoso cuando sus alianzas son programáticas.

Al igual que en los anteriores pactos,  no es claro el compromiso en la agenda legislativa PRD- CD la lucha contra la corrupción en la Asamblea y el  adecentamiento de la gestión pública en el Ejecutivo, haciendo uso del principio de pesos y contrapesos.  Por el contrario, la simplicidad de la agenda parece indicar que la alianza solamente tiene carácter defensiva, contra los embates del Ejecutivo.

 Una alianza electoral 2019

Las bases del PRD incluso, comprenden los extremos defensivos de la alianza legislativa con Cambio Democrático, sin embargo, el pulso de sus opiniones en las redes sociales indica un total rechazo a las pretensiones de extenderla al 2019 o de construir otra con los Panameñistas.  Ellas consideran que el carácter programático de la visión 2050  del PRD, es incongruente apoyar las alianzas con el Vicio y la Intriga que representan Cambio Democrático y el Panameñismo.

 

 

 

 

 

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here