Brigada Henry Reeve en Lombardía enalteció humanismo de Cuba

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El doctor Ricardo Pérez expresó su agradecimiento a todos ellos porque hicieron posible el cumplimiento de forma adecuada de la misión.

Por Odalys Troya Flores

La Habana (Prensa Latina) – La brigada del Contingente Henry Reeve llegó en marzo pasado a Crema, región de Lombardía, Italia, cuando más grave era la situación generada en ese país por la Covid-19, y donde puso en alto la solidaridad de Cuba.

A miles de kilómetros de su país, este colectivo enalteció el principio humanista de la Medicina de la isla cuyo centro es el ser humano en virtud de la importancia que inculcó el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, al trato de médicos y personal de la Salud hacia los pacientes.

En entrevista con Prensa Latina, Ricardo Pérez Díaz, jefe de la brigada Henry Reeve, ya en Cuba, destacó que la formación académica y el trato humanista es fundamental en la misión que los llevó a Europa a apoyar la lucha contra la pandemia de la Covid-19.

“Nosotros tenemos sobre todo el método clínico que hace intercambiar e interactuar mucho con los pacientes a la hora del examen físico, lo cual hace que el médico tenga mayor contacto con las personas”, explicó.

Además, en el tratamiento se incluye la atención sicológica, el acompañamiento, hacer todo por el paciente, no solo proporcionar el diagnóstico de la enfermedad, añadió el médico quien es además director del Hospital Clínico Quirúrgico Joaquín Albarrán en esta capital, en cuya inauguración de las obras de ampliación Fidel Castro resaltó la importancia del humanismo en la Salud.

“Pienso que en vez de invertir tanto en el desarrollo de armas cada vez más sofisticadas, los que tienen los recursos para ello debieran promover las investigaciones médicas y poner al servicio de la humanidad los frutos de la ciencia, creando instrumentos de salud y de vida, y no de muerte”, expresó el líder cubano ese 5 de junio de 1989.

Para Pérez Díaz, ese trato amable consiste en acompañamiento al paciente y fue lo que el pueblo de Crema (norte) agradecía, porque se sentía satisfecho con el apoyo de la brigada cubana.

Agregó que también se adhirieron a los protocolos de los tratamientos que permitían una solución del problema, lo cual, con el sentido humanista de la brigada cubana, hizo que fueran más aceptados por los pacientes y sus familiares que veían en ellos una esperanza para salvar la vida.

“Las autoridades italianas significaron muchísimo para nosotros en cuanto al apoyo logístico, el aseguramiento, la protección civil. Las autoridades del gobierno local, la alcaldía de Crema, nos aportaron lo necesario para que pudiéramos desarrollar un trabajo adecuado”, aseguró.

Asimismo, el Ejército los acompañó durante su estancia en el hospital de campaña enclavado en esa localidad de la región italiana de Lombardía, y garantizó toda la logística de esa instalación y además, cuidó del personal cubano allí, detalló.

Destacó, además, el apoyo de las autoridades de sanidad del territorio que les permitieron insertarse en sus predios, en sus hospitales, y compartir con los profesionales cubanos los protocolos y las experiencias que ya tenían los italianos.

“Quedan muchas experiencias porque allí también aprendimos muchísimo de esta enfermedad que en su momento era nueva, no se conocía su fisiopatología, no se sabía por qué los pacientes pasaban rápidamente a la gravedad”, comentó.

Con los profesionales italianos empezamos a conocer los estudios que habían realizado, las evidencias científicas que tenían basadas en investigaciones, las necropsias que habían hecho, subrayó.

Ya se comenzaba a hablar de tormentas de citoquinas y su tratamiento, la prevención del tromboembolismo pulmonar y toda una serie de protocolos, que aprendimos allí y nos servirán mucho para nuestra vida profesional, enfatizó.

“Pero lo que más aprendimos fue que siempre que los colegas se unan en un esfuerzo común sin tener en cuenta credos, color de la piel o ideologías, y se puedan unir en esa posición humanista, en esa posición solidaria, habrá buenos resultados, a favor de las ciencias, a favor del desarrollo de la cura de enfermedades, y así poder salvar al ser humano”, expresó.

Afirmó que ese sentido humanista y colaboración es lo que complementa estas misiones, lo que permite intercambiar con cualquier persona en cualquier lugar del mundo y enriquecerse mutuamente.

Eso hace posible dignificar nuestras experiencias y poderlas transmitir, aprender de las personas que están allí y que nos pueden enseñar muchísimas cosas también para próximas misiones, dijo el médico, quien junto a los demás integrantes de la brigada se encuentra en aislamiento en el centro La Pradera, en esta capital.

Un total de 35 brigadas cubanas de profesionales de la Salud Contingente Henry Reeve contribuyen en el Caribe, Latinoamérica, Europa, Medio Oriente y África a contener el avance de la Covid-19.

Este colectivo quedó constituido el 19 de septiembre de 2005 por el Comandante en Jefe Fidel Castro con el fin de apoyar a cualquier nación ante desastres o epidemias y cooperar de inmediato con su personal especialmente entrenado, bajo los principios de solidaridad, humanismo e internacionalismo.

Sus diversas brigadas han prestado ayuda países de África afectados por el ébola, a naciones sacudidas por fuertes terremotos como Pakistán, Chile o Haití, entre otras.

Para Fidel Castro, no había nada tan sensible al ser humano como las cuestiones relacionadas con la salud; al respecto, el 23 de marzo de 1979, en el acto de inauguración del Hospital Clínico Quirúrgico Doctor Gustavo Aldereguía Lima, de Cienfuegos, planteó:

“Y son esos instantes que no se olvidan nunca, de quien está enfermo y necesita de un hospital, o lo necesita para el hijo, para los padres, para un familiar allegado; nada aprecia tanto como el trato que se le dé a ese familiar en el hospital”.

“Y el ser humano recuerda y agradece siempre las atenciones que se reciben en esas circunstancias”. (?) A los médicos, a las enfermeras, a los técnicos, hay que pedirles que atiendan a cada uno de los pacientes como si fuera su hijo, como si fuera su hermano, como si fuera su esposa, como si fueran sus padres.

“Es así, con ese sentimiento. Y no solo de padres o de hijos, o de esposa o de hermanos, sino de buen padre, buen hijo, buena esposa o buen esposo, y buen hermano”, expresó Fidel, considerado por muchos como el padre de la nueva medicina latinoamericana.

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