La reactivación de la economía de Panamá en una máquina de Goldberg mientras Keynes nos mira en lontananza

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Amado Cantoral

Amado Cantoral
Analista político
Exclusiva para Bayano digital

Permite que tu corazón sienta el sufrimiento de los demás.
George Washington

Lucius Reuben Goldberg [1883 * 1970] ingeniero, escritor, escultor y caricaturista que, para ridiculizar la entorpecedora burocracia pública y privada en USA, se dedicó a hacer caricaturas de enormes y complejas máquinas que, mediante reacción en cadena, de manera indirecta y retorcida, ejecutaban tareas evidentemente simples.

La intención del Gobierno Nacional de poner B/. 1,300 millones en manos de la banca privada para «para garantizar y mantener la mayor cantidad de empleos posibles» [Plan del Día después, mayo de 2020] es una acción en la dirección correcta de paliar en algo la colosal crisis económica consecuencia de la pandemia producida por la Covid-19. Junto a esta medida el Gobierno Nacional, acertadamente, ha llevado dinero y bolsas de alimentos, de manera directa, a una enorme cantidad de ciudadanos que ha quedado sin recurso para asegurar la subsistencia diaria [desempleados + despedidos + contratos suspendidos + empleados informales]. Aunque hay señalamientos de la insuficiencia en la cantidad y parcialidad en la entrega de esta ayuda.

En el informe del señor presidente a la nación, el 1 de julio de 2021, se observa que no hay detalle de la ejecución, por parte de los bancos privados, de los préstamos dirigidos a los micro y pequeños empresarios para su salvataje. Y es que esta medida Keynesiana—como herramienta para salir de una crisis económica— de la intervención del Estado aumentando el gasto público “para estimular la demanda agregada y así aumentar la producción, la inversión y el empleo” no es bien entendida y no muy consecuente con la lógica neoliberal de la banca privada nacional que potencia el beneficio económico sobre el beneficio social.

El Gobierno Nacional y la Banca Privada de Panamá deben entender esta otra receta Keynesiana: “cuando los hechos cambian, yo cambio de opinión. ¿y usted no? La pandemia Covid-19 es un hecho que ha cambiado dramáticamente la convivencia humana en todos sus órdenes. Los rígidos protocolos de la banca privada para otorgar prestamos a los micro y pequeños empresarios no han cambiado y por lo tanto la ayuda que debería a la reactivación del sector económico que genera circa el 70% de los empleos no está llegando oportunamente. Las quejas de los interesados sobran.

Al mismo tiempo que el Gobierno debería aumentar y ampliar la ayuda a los sin recursos para la subsistencia diaria debe articular mecanismos que suplante a la banca privada en la tarea de llevar oportuna y efectivamente los fondos que requieren los micros y pequeños empresarios para su reactivación que solamente ocurrirá si existen consumidores de sus productos. Círculo vicioso, ¿no?

Es el momento de actuar correcta y oportunamente, por y para el interés del pueblo panameño. Recordemos la máxima que dice: no hagas cosas buenas que parezcan mala; ni cosas malas que parezcan buenas. Y esto no lo dijo Keynes ni Goldberg ni Washington; me lo dijo mi abuela.

 

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