Habana 500 Real y Maravillosa, un homenaje en ONU a la capital cubana

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Exposición con imágenes sobre Cuba. (Foto: PL).

Por Ibis Frade

Naciones Unidas (Prensa Latina) – Imágenes icónicas de La Habana, la luz peculiar de esa ciudad junto al mar, la pasión de un fotógrafo que la recorre con amor cámara en mano, un homenaje a la capital cubana en la sede de la ONU.

Habana 500 Real y Maravillosa ‒que se exhibe esta semana en la Pared Curva del edificio de Naciones Unidas, en Nueva York‒ recoge emblemáticos lugares de esa ciudad donde convergen lo añejo y lo contemporáneo, al decir del embajador cubano en Naciones Unidas, Humberto Rivero.

En la inauguración de la muestra, el diplomático destacó la belleza de esas imágenes tomadas por Vladimir Molina, fotorreportero de la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina.

Él quiso, a través de su cámara, dejar constancia de los lugares que caracterizan a la ciudad y explican cómo vive su gente, señaló.

La exposición es un homenaje a La Habana, que este año llega a sus primeros cinco siglos en medio de grandes esfuerzos para su restauración, conservación y desarrollo, a pesar de la incidencia del bloqueo estadounidense a la isla, resaltó el embajador.

Desde hace 60 años, agregó, ese cerco restringe el desarrollo de La Habana y viola los derechos humanos de los cubanos: no sólo obstaculiza obtener el financiamiento para restaurar y conservar la capital, sino también limita el acceso de los profesionales a instituciones que enriquecerían más su saber.

Bajo esa política de hostigamiento, desde el pasado 5 de junio Washington emitió medidas para que los ciudadanos estadounidenses no puedan realizar “viajes educativos grupales” a la isla, y por ende, pierdan la posibilidad de conocer esa Habana que siempre los acoge, subrayó Rivero.

Tampoco podrán viajar en barcos de pasajeros, buques recreativos y aeronaves privadas: ninguno de esos medios de transporte volverá a tocar el hermoso puerto de la bahía de La Habana de mantenerse la decisión del Gobierno de Estados Unidos de prohibir su paso por la isla, observó.

El diplomático cubano calificó a la capital de la isla como una urbe cosmopolita, comunicativa y abierta, y como el principal centro de la vida política, económica y sociocultural de la nación, pues es sede de las principales instituciones científicas, académicas y culturales del país.

Además, recordó que el primer asentamiento de La Habana se realizó un poco más al sur de su localización actual, pero pocos años después ‒en 1919‒ se trasladó a su enclave definitivo, al amparo de una propicia bahía de bolsa.

“El 16 de noviembre de ese año, a la sombra de una ceiba que por allí existía, casi frente al mar, se celebró la primera misa y el primer cabildo, y se declaró fundada la villa, con el nombre de San Cristóbal de La Habana”.

Cinco siglos de existencia han hecho a la ciudad protagonista de novelas, canciones, poesías y filmes, pero, sobre todo, la convirtieron en la gran protagonista de los cubanos, quienes vieron como en 1982, su Centro Histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, dijo.

En la actualidad, enfatizó el embajador, las autoridades realizan mayores esfuerzos para conservar el patrimonio arquitectónico de su pasado colonial y mantener el esplendor de sus construcciones más actuales.

Amor fotográfico de un habanero

Las imágenes del fotorreportero Vladimir Molina traen a la ONU los encantos de la capital cubana y su gente, justo cuando La Habana cumple este año cinco siglos.

Según dijo a Prensa Latina tras conocer la buena acogida de la exposición en Naciones Unidas, las fotos fueron hechas con mucho amor y corazón.

Cada una fue tomada en diferentes momentos para poder captar toda la belleza de la capital, después de un detallado estudio de los lugares, explicó vía correo electrónico.

Los colores son naturales y el enfoque es muy cubano, destacó el profesional del lente que desde hace más de 20 años trabaja en Prensa Latina y tiene amplia experiencia en la cobertura de eventos nacionales e internacionales.

Su obra ‒de variadas temáticas‒ ha formado parte de más de 14 exposiciones colectivas y también ha realizado otras muestras personales sobre el aniversario 500 de La Habana, en Azerbaiyán, y el Día Internacional de la Mujer, en el Palacio las Convenciones de La Habana.

Además, es muy activo en las redes sociales con imágenes que muestran la vida cotidiana de los cubanos.

Sus fotos reflejan la cultura e identidad de los habitantes de la capital cubana, apuntó el embajador cubano Humberto Rivero.

A su juicio, esa exposición resulta también un espacio para honrar a todos aquellos que durante cinco siglos han hecho de La Habana una ciudad de luz: historiadores, arquitectos, ingenieros, constructores y gente común.

También a quienes en los últimos 40 años la han elevado a la cualidad de maravillosa, como su historiador Eusebio Leal y el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, quien inspirado por el primero comprendió la importancia de rescatar sus valiosos lugares, expresó.

La secretaria general adjunta de la ONU, Amina Mohammed, también manifestó su admiración por la belleza de las imágenes y muchos de los asistentes a la apertura de la exhibición dijeron que deseaban viajar pronto a la capital de Cuba para conocerla de cerca.

Primeros 500 años de una ciudad real y maravillosa

La Habana, cuyo centro histórico es uno de los mejores conservados de América Latina y el Caribe, fue proclamada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad y declarada también una de las Siete Ciudades Maravillas del Mundo.

Fundada en nombre de los Reyes de España, la Villa de San Cristóbal de La Habana nació el 16 de noviembre de 1519 tras encontrar asiento definitivo al lado de una bahía de bolsa muy conveniente para la actividad portuaria.

Surgió así muy cerca del mar y ese destino costero marcó su expansión a lo largo de la zona que ahora ocupa el famoso Malecón.

A juicio de los historiadores, La Habana se convirtió rápidamente en el puerto más seguro del Caribe y llegó a contar en el siglo XVII con el astillero de mayor fama del llamado Nuevo Mundo.

En la actualidad, esas antiguas construcciones donde antes radicaban almacenes y oficinas de aduana tienen nuevas funciones culturales, además de una remodelada infraestructura.

Según registros históricos, la Villa de San Cristóbal de La Habana adquirió su denominación de un santo católico y del jefe aborigen Habaguanex, habitante primigenio de la zona y hoy, el nombre de una de las principales empresas del área.

Hace varios años, la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana impulsa distintos programas con el fin de preservar el patrimonio cultural material e inmaterial de la zona, en especial, su rica y variada arquitectura colonial.

Con motivo del 500 aniversario, esas labores se intensificaron y comenzó un programa gubernamental más amplio, dirigido a mejorar el estado constructivo de toda la capital cubana.

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