El declive del PRD y la resistencia de los torrijistas

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El 11 de marzo de 1979, el mismo año del inicio de la vigencia de los Tratados del Canal de Panamá, Panamá recibió con alborozo la noticia de la creación de una fuerza política joven capaz de orientar y conducir el proceso de liberación nacional. Esa fuerza no fue otra que el Partido Revolucionario Democrático (PRD), el mismo que hoy se encuentra paralizado y desprovisto del poder de convocatoria.

La realidad de un PRD dividido asusta, no sólo por las implicaciones de orden social que podría representar su disolución, sino porque el país entero perderá con su declive. Por un lado, están los leales al torrijismo que lucharon por la soberanía y frenaron las ambiciones oligárquicas y, por otra parte, los que llegaron al partido para usarlo como andamio electorero alentados por el lucro, el clientelismo y el compadrazgo.

Es inconcebible que el secretario general del PRD haya reaccionado ante las críticas formuladas por un casi desconocido Movimiento de Profesionales Dirigentes de Base de esa organización política, después de un largo silencio, ante la presencia de emisarios de la administración estadounidense, que llegaron a Panamá para dictar la cartilla de política exterior o la dramática sanción impuesta por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a la empresa China que ganó la licitación para la construcción del cuarto puente sobre el Canal, que virtualmente paralizaría la obra.

Las críticas contra la dirección del PRD apuntan, esencialmente, a la falta de reconstrucción de deteriorados puentes de comunicación con la sociedad panameña, la poca virilidad en exigir al gobierno el nombramiento en cargos de los profesionales comprometidos con el ideario torrijista, y la desmovilización partidista, agravada por la extensión en este país de la pandemia de Coronavirus (Covid-19).

Los tropiezos actuales del PRD parecen superar los momentos críticos provocados por la desaparición física del general Omar Torrijos, en 1981, y la invasión de Estados Unidos a Panamá, iniciada el 20 de diciembre de 1989. Su dirección actual parece haber sido cooptada en la coyuntura, mientras que figuras ajenas al pensamiento torrijista deciden acciones al margen de las bases.

El posible colapso y declive del PRD debería ser una preocupación de los torrijistas que han soñado con la definición de un país libre y soberano, y hasta ahora se resisten a entregar las banderas de luchas a una élite que succiona el patrimonio nacional.

Los intentos de minar internamente a ese partido forman parte de un plan siniestro para arrinconar a otros sectores progresistas en este país.

Los efectos de la crisis y la pobreza de propuestas socioeconómicas coherentes, empiezan a ser visibles ante el distanciamiento entre el gobierno y la dirección del PRD, cuyo mermado liderazgo genera todo tipo de conjeturas. Ese paradigma podría tener un punto culminante en las elecciones primarias de 2021, que demostrarán si el poderoso PRD de Omar vive o desaparece sin penas ni glorias.

2 COMENTARIOS

  1. Hola. El @PRDespanamá está polarizado ya desde hace una década ( a lo interno claro ); y este artículo editorial hace claro e interesante parangón entre lo que fué, se espera que sea el Colectivo Torrijista. Ahora bién, ‘fatalidad’ en las urnas puede haber (2021 internas y así 2024 en generales) ; empero desaparecer jamás !
    Podrán cambiar los nombres de Partidos con matriz histórica coyuntural, oero subsisten en la esencia.
    No voy a seguir adentrándome aquí en los otros aspectos ‘cuestionables per se’, de la «división» entre prd’s de ‘cuna’, frente a burdos pancistas, corruptos, clientelistas amorales ( arriba y abajo en escala social); y q’ tiene la actual cúpula toda la responsabilidad en esta situación. Sólo digo por ahora, que tienen q’ ser renovados cagos en manos de parásitos y delincuentes. Asi es !

  2. El PRD es un partido que nacio en cuna de oro, nacio en el pider, de la mano de Omar Torrijos. Con la muerte de su creador y màs concretamente, despuès de invaciòn, ese partido ha venido de tumbo en tumbo, pues los partidos que no tienen un lìder ùnico queo aglutine, estan condenados a desparecer; es cuestiòn de tiempo; y en el PRD, desde que murio Torrijos, no hay un lìder con el carisma, la elocuencia y el ideario necesario para conducir y mantener vigente y cieciodado ese partido; han surgido muchos pseudolìderes que esas cualidades; su propio hijo, en vez de tomar el lugar de su padre y emularlo, resultò ser un badulaque bueno para nada; su actuacion insìpida.y mediocre, contribuyò a la caida en picada que hoy sufre el PRD…

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