La devaluación permanente en Argentina

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Luis Caputo, titular del Banco Central. (Imagen: Fotomontaje: Gabriel Min).

La devaluación permanente en Argentina

Otra fuerte suba del dólar, trepada del riesgo país y de la tasa y caída de acciones y bonos. Plan para rescatar las Lebac.

El dólar siguió su trepada hasta los 30,72 pesos y ya acumula una suba del 9,6% en los últimos tres días. El salto llega al 62,1% en lo que va del año, al 75,6 en los últimos doce meses y al 212,2 desde que subió Macri. Los bonos siguen en picada y el riesgo país alcanzó los 748 puntos.

Por Federico Kucher
Página 12 (Argentina)

El dólar cerró ayer a 30,72 pesos, con un incremento de 87 centavos. Se trata de un nuevo récord de cotización. La nueva etapa de la devaluación comenzó el miércoles pasado y la divisa ya acumula una suba del 9,6 por ciento en los últimos tres días. El incremento asciende al 62,1 por ciento en lo que va del año, al 75,6 en los últimos doce meses y al 212,2 por ciento desde finales de 2015. Las reservas bajaron ayer 253 millones de dólares y cerraron en 56.621 millones.

El presidente del Banco Central aseguró que si las reservas siguen bajando deberán solicitar un waiver (“modificación en el acuerdo”) con FMI. “No pasa nada”, arriesgó Luis Caputo. El organismo monetario, pese a las declaraciones de su titular, suspendió la subasta diaria de 50 millones de dólares, en la misma jornada que los técnicos del Fondo llegaron al país para revisar el avance comprometido para recomponer los desequilibrios macro.

La incertidumbre financiera parece no tener fin. La crisis de Turquía no colabora y la pérdida de confianza en la moneda local provoca fuerte incertidumbre. La situación llevó a algunos consultores a estimar que el dólar se ubicará más cerca de 40 que de 30 pesos en los próximos meses. Los contratos de futuros para febrero del 2019 se negociaron ayer arriba de los 36 pesos. El equipo económico comenzó la semana con una batería de medidas para intentar tranquilizar al mercado, aunque no generó el efecto deseado. Los principales anuncios fueron la suba de la tasa de interés de referencia de 40 a 45 por ciento, la que se mantendría al menos hasta octubre, la suspensión de la subasta diaria de divisas de 50 millones de dólares, la venta de 500 millones de dólares por única vez esta semana y el anuncio de un cronograma de cancelación de Lebac para acelerar la reducción del stock de deuda del Central.

En el mercado, la interpretación fue que Fondo Monetario Internacional obligó al equipo económico a tomar estas decisiones y dar un mensaje claro en la city: la plaza cambiaria desde ahora estará plenamente liberado. El tipo de cambio será el que defina la oferta y la demanda de dólares de los privados. La idea del Central de intentar contener la volatilidad del dólar para evitar impacto sobre el resto de activos financieros no pasó el filtro de los técnicos del FMI. El Central fracasó en la negociación con bancos del exterior para conseguir un nuevo crédito REPO para tener dólares frescos para intervenir en la plaza cambiaria y el FMI se mostró poco flexible a mover el límite mínimos de reservas netas. Caputo, pese a que dijo que recibió el aval para usar las reservas para pagar vencimientos de Lebac, se vio obligado primero a bajar de 100 a 50 millones la subasta diaria y ahora a suspenderla.

Los anuncios no cambiaron el humor del mercado, que hace semanas castiga a los activos argentinos y en los últimos días potenció el reflejo de vender bonos y acciones locales para resguardarse. La historia no perdona a la Argentina, un país que incumplió en más de una vez el pago de sus deudas y que en los últimos dos años y medio realizó un endeudamiento frenético sin tener un programa macroeconómico estable. El precio de las acciones se desplomó ayer hasta un 11 por ciento en la bolsa de Nueva York, los bonos en moneda extranjera llegaron a bajar más del 8 por ciento.

La preocupación cambiaria puede tener nuevos picos esta semana por el efecto de las licitaciones de las Lebac. El Central tiene vencimientos por 525.000 millones de pesos en estas letras y solamente venderá dólares por el equivalente a 15.000 millones de pesos, es decir en torno del 3 por ciento de la licitación. Los inversores que no renueven sus Lebac y quieran dolarizarse presionarán directamente en la cotización de la divisa mayorista.

Los pesos que quedarán en circulación no serán pocos. El nuevo cronograma de vencimientos de Lebac dispuso que los bancos no tienen habilitación para renovar las letras y los inversores no bancarios sólo podrán renovar el 69 por ciento de los títulos. El resultado es que mañana quedarían en circulación entre 250 y 300.000 millones de pesos que no necesariamente se reinvertirán en instrumentos en pesos como las Leliq, las Nobac y los nuevos bonos del Tesoro en moneda local. Si van a divisas, el volumen operado en el mercado de cambio puede anotar picos esta semana.

El desequilibrio financiero potencia semana a semana el miedo de los inversores a quedarse con activos argentinos. Algunos analistas plantean que la situación es catastrófica, mientras otros aseguran que hay una sobre reacción por un mal manejo de la turbulencia cambiaria iniciada en abril. Los grandes fondos de inversión, mientras los economistas no se deciden, sigue vendiendo activos locales sin dudar. El riesgo país cerró ayer en 748 puntos básicos, alcanzando la cifra más elevada en tres años y medio. Los bonos de largo plazo ya rinden arriba del 11 por ciento. Se trata de un retorno que supera a todas las economías de la región con la excepción de Venezuela.

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