La Educación panameña y la desigualdad educativa

0
392

La Educación panameña y la desigualdad educativa

Magister Jaime Ford
Profesor de Física y Sociólogo

El sistema educativo de Panamá es el reflejo de un sistema económico que reproduce desigualdad y lo mismo hace la educación panameña. Cuatro tipos de educación coexisten en este país: el primero dirigido a los hijos de los dueños de empresas o de grandes capitales, a los cuales se les proporciona una formación integral orientada a formar a los futuros hombres de negocios, líderes de las empresas de sus familias. Desde los jardines de infancia, la primaria y hasta la secundaria, la calidad se diferencia en muchos aspectos de la educación pública, en el pensum científico, comercial y administrativo, y en el aprendizaje de los idiomas.

Estos hijos de empresarios tienen los recursos para contratar a tutores que refuercen los contenidos de distintas asignaturas, los medios para utilizar tecnologías y programas computarizados de mayor nivel tecnológico y, desde luego, la alimentación y condiciones de estudios superiores al resto de los estudiantes. Generalmente, asisten a escuelas cercanas a sus residencias o contratan a personas que los trasladen en vehículos, para estar en casa temprano, ganando más tiempo que el resto de sus pares.

Un segundo tipo, son las escuelas que forman a los hijos de profesionales o familias con ingresos superiores al salario promedio. Se trata de escuelas particulares cuyos horarios de clases son mayores que los de las escuelas oficiales o públicas, y diseñadas para preparar gerentes o administradores de empresas o profesionales con especialidades técnicas que trabajarán para los hijos de los dueños de las empresas del primer tipo de educación.

El tercer tipo de educación son las escuelas públicas orientadas a los hijos de los trabajadores con ingresos salariales bajos. En su mayoría, estos jóvenes serán la mano de obra asalariada de las empresas productivas del país.

Y el último grupo, es el relativo a las ofertas que provee el Estado a jóvenes expulsados del sistema educativo o los hijos de trabajadores que son estimulados a buscar formaciones técnicas, mediante cursos, como los que desarrolla el Instituto Nacional de Formación Profesional. Naturalmente, la calidad de la educación entre estos cuatro tipos es muy distinta y se relaciona con los objetivos y las orientaciones que tienen cada una de ellos.

Por otra parte, la infraestructura y los ambientes en los cuales cada uno de estos alumnos aprende, estimula más a unos que otros. Los dos primeros tipos se desarrollan en escuelas particulares o privadas. Sus administradores vigilan con mayor eficiencia y capacidad, la calidad de la educación de sus clientes. Por ejemplo, en esas escuelas hay sistemas informáticos que permiten a los padres supervisar, a través de Internet, el rendimiento académico de sus hijos y dar seguimiento a las actividades y asignaciones que desarrollan los profesores en el aula de clases. También prevén la comunicación con sus educadores y crean un mayor nivel de eficiencia en el control y seguimiento, no sólo a estudiantes o al padre de familia, sino también de los administradores escolares.

En el caso de las escuelas oficiales o públicas, ninguno de sus estudiantes proviene de clases adineradas o pocos son hijos de profesionales con altos ingresos. Los problemas de estos planteles son especialmente, los que se describen a continuación:

a) Las malas condiciones de sus infraestructuras, lo que genera ambientes escolares poco motivadores que estimulen el amor al aprendizaje;
b) Muy pocas aulas de ellas tienen aire acondicionado en funcionamiento, en un país de clima caluroso;
c) el deficiente sistema de transporte que hace a muchos estudiantes perder de dos a cuatro horas al día, para llegar a la escuela y su casa. Este es el caso de la ciudad capital, donde estudia casi un 50% de la población estudiantil de este país;
d) En las áreas rurales o montañosas, la disminución de tiempo para el estudio se produce por las grandes distancias que deben ser recorridas a diario en las áreas donde viven los alumnos;
e) En el área de los idiomas, en las escuelas oficiales hay muy pocas alternativas de aprendizaje del inglés y casi nada de oportunidades para aprender otras lenguas;
g) Los sistemas de control, dirección y supervisión de los administradores de los centros escolares presentan deficiencias. Hay un énfasis en la parte eminentemente administrativa, por la carencia de recursos y poca en la parte que corresponde a la función docente;
h) La inadecuada alimentación es uno de los factores que más afecta el rendimiento escolar, generalmente debido a los pobres ingresos económicos de los padres de familia para garantizar la adecuada nutrición de sus hijos;
i) La formación tecnológica es deficiente y en algunos, inexistente. La mayoría de las escuelas no tienen internet y las que tienen no son eficientes, y si existe el servicio, los alumnos o las escuelas no disponen de computadoras para su uso; y
j) Los laboratorios son deficientes o no existen.

Ante este escenario, del que sólo se describen en este artículo algunos problemas notorios, hay que resaltar que las diferencias se reflejan en los resultados académicos en las universidades y en la pérdida de oportunidades en la vida de cada uno de los estudiantes. La pregunta impostergable es: ¿acaso no es necesario una revolución en el sistema educativo que elimine la inhumana desigualdad que impera en Panamá? Es importante que todos respondan.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here