C.S.S y sistema de pensiones: desafíos y respuestas estratégicas integrales. ― Primera Parte ―

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Introducción: Contexto Actual

La Caja de Seguro Social (CSS) padece una crisis multidimensional de vieja data histórica, que involucra características e interconexiones respecto a: la propia institución; el Estado y sus políticas nacionales de seguridad social y salud pública; y la sociedad, con su población, estructuras productivas y dinámicas sociopolíticas.

En la coyuntura presente, la crisis multidimensional está desbordándose por el sistema de seguridad social y pensiones; y éste, podría resolverse eficazmente, sólo si se le aborda integralmente dentro del todo sistémico. De ahí que, son inaceptables aquellos enfoques sesgados, carentes de objetividad integral o totalmente parcializados a meras reformas paramétricas de corte neoliberal.

La sociedad panameña progresista debe conocer muy bien que un proyecto estratégico consiste en buscar y proporcionar equilibrios societales colectivos que abarquen todos los contextos y causas problemáticas, para realmente proveer soluciones a corto plazo, y también sean crecientes y duraderas a largo plazo.

Por José Antonio Gómez Pérez
Economista.
Catedrático de la Universidad de Panamá.
Especial para Bayano Digital

LAS PROBLEMÁTICAS COMPLEJAS POR RESOLVER.

En Panamá, existen problemáticas complejas que todo enfoque realista para procurar soluciones debe tenerlas siempre presente, puesto que como causa y efectos están afectando gravemente las funciones básicas de la CSS y la política de seguridad social nacional. Entre aquellas más relevantes, están: Inoperancia e ineficacia gerencial y administrativa de la propia CSS; Costos elevados por prestación deficiente de servicios de salud; Sobrecostos por la corrupción e impunidad, interna y externa; Inestabilidad en la administración de los fondos económicos; y Fallas y pérdidas por el desinterés e inoperancia estatal.

Esta situación puede plantearse también en términos de oferta y demanda. Así, diversos estudios sobre la CSS presentan un panorama que puede resumirse.

“Por el lado de la oferta, existe una oferta de servicios de salud, que se caracterizan por: a) altos costos operativos; b) técnica de recuperación y rehabilitación de la salud con escasa coordinación en promoción y prevención; c) recursos críticos insuficientes para enfrentar la demanda creciente de atención; d) capacidad física inadecuada; y e) un sistema de gestión centralizado que afecta oportunamente la toma de decisiones. Asimismo, el lado de la demanda se caracteriza por: a) la insatisfacción de los usuarios; b) largo tiempo de espera en las intervenciones quirúrgicas y atención de especialistas; y c) falta de insumos y medicamentos, entre otros”. (Israel Gordón C. “Horizonte de Atención de Salud en Panamá”. Panamá, 2016)

Estos son los grandes desafíos nacionales que requieren de lineamientos estratégicos para la gestión integral de la CSS. Particularmente, se trata de las acciones a desarrollar para resolver los problemas cruciales del programa de invalidez, vejez y muerte (PIVM).

Estos lineamientos estratégicos integrales, organizados como proyecto, deberán dirigirse hacia los siguientes seis objetivos directrices, a saber:

  1. Propiciar el retorno al sistema de jubilación y pensiones de beneficios solidarios.
  2. Profundizar la Reforma Integral de Administración Institucional y Gerencial de la CSS.
  3. Exigir que el Estado cumpla sus compromisos adquiridos con la CSS y sus
    programas de pensiones.
  4. Combatir la Corrupción, esto implica frenar al trio nefasto de: corrupción, impunidad y falta de transparencia, a nivel nacional.
  5. Establecer una nueva política para las inversiones de todos los fondos de programas de la CSS, especialmente referentes a pensiones.
  6. Recuperación efectiva de los fondos sustraídos y mecanismos eficientes para el control de la evasión en la CSS.

La historia mundial evidencia que estos objetivos pueden cumplirse con gestión integral a niveles aceptables de eficiencia y eficacia. Por motivo de espacio, este escrito aborda aquellos lineamientos más importantes para la situación de Panamá.

LOS LINEAMIENTOS Y RESPUESTAS ESTRATÉGICAS INTEGRALES.

Por encima de encuadramientos doctrinarios o partidarios hay que debatir y decidir basándose en principios sociales universales y en las evidencias, ello aunado a formas de participación socialmente democráticas y legítimas.

RETORNO AL SISTEMA ÚNICO DE JUBILACIÓN SOLIDARIO.

Primeramente, se trata de reconocer a la seguridad social como derecho humano universal, para lo cual el Estado debe esforzarse en garantizar y corroborarlo en la práctica. Este es un punto esencial. Toda otra discusión sería negar ese derecho humano, apadrinar tesis individualistas neoliberales o caer en la divagación social.

En segundo lugar, el debate nacional debe contar con los informes y estudios completos sobre, asuntos económicos, demográficos, financieros y sociales que cumplan las condiciones científicas, integrales y legales requeridas. Sólo así se puede estructurar opciones y resultados con soluciones viables a los problemas bajo análisis y discusión. Hay que descartar aquellos enfoques con subjetivismos, desconexiones lógicas y resultados parcializados.

Actualmente una de las causas de los problemas existentes radica en la calidad de la información requerida, a guisa de ejemplo, en la financiera y la base de datos de los asegurados cotizantes activos en cada programa.

Una situación financieramente crítica.

Importante es tener clara la realidad de los dos programas de pensiones existentes, el de beneficio solidario y el de cuentas individuales, tanto en el presente como en sus proyecciones a largo plazo.

En el último lustro, los programas relacionados con atención de salud y riesgos (antes con superávit corriente) han empezado a registrar fluctuaciones importantes a la baja; no obstante, éstas distan de la situación deficitaria del subsistema de pensiones de beneficios exclusivos solidarios.

En el mismo periodo, el PIVM del subsistema solidario ha estado registrando déficit corriente; situación que presiona el uso de su reserva provocando su reducción a corto plazo, y carencia de sostenibilidad financiera a largo plazo. Lógicamente, esta reserva tiende a agotarse con los desembolsos a los actuales jubilados; pues por cada año transcurrido son menos los asegurados del Subsistema Solidario y más en el Mixto.

La Ley 51 del 2005 originó esta problemática. El Estado y todos los gobiernos centrales incumplieron la responsabilidad de cubrir los costos reales de la transición del sistema común solidario al de cuenta individual. Peor aún, en las tres últimas pasadas administraciones públicas no se atendió esta problemática con la responsabilidad correspondiente.

La operación del subsistema de cuenta individual no debe registrar déficit corriente. Su tipo de crisis es de otra naturaleza y alcances.

En el fondo real, el sistema total de jubilaciones y pensiones, con ambas modalidades, es restringido e inseguro. Las estadísticas evidencian que el sistema no ofrece suficiente protección adecuada.

Durante los años 2017-19, los promedios anuales registraron valores así: 1,278, 333 cotizantes activos; 271,117 pensionados; y un monto de pensión de vejez equivalente a 523 balboas mensuales.

En 2017, la suma mínima de las pensiones de invalidez y vejez fue establecido en 255 balboas mensuales. Cerca del 70 % de los cotizantes activos posen salario inferior o igual a 600 balboas mensuales.

En el subsistema mixto, cerca del 88% de cotizantes activos devengan salarios igual o menor a los 1,000 balboas mensuales.

Se hace imperativo examinar y evaluar posibilidades administración conjunta para reducir riesgos y mejorar la eficiencia en forma corporativa. Recuérdese que la CSS cuenta con cuatro Programas: Administración; Enfermedad y Maternidad; Riesgos Profesionales; e Invalidez, Vejez y Muerte. A este último programa (PIVM) pertenece el sistema nacional de jubilaciones y pensiones. La Ley 51 de 2005 establece que cada programa está obligado a administrar sus propios ingresos y egresos en forma separada. De esta forma los programas que están con superávit no pueden contribuir al deficitario programa de IVM.

PROFUNDIZAR LA REFORMA DE ADMINISTRACIÓN INSTITUCIONAL Y GERENCIAL DE LA CSS.

A partir de los años 1990, el Estado empezó a modernizar funciones básicas de funcionamiento del aparato institucional de la CSS en lo concerniente a la seguridad social, principalmente en las áreas de administración y estructura de los servicios que presta la institución. Sin embargo, los esfuerzos de reformas no han sido consistentes y continuos, dando resultados de avances poco significativos.

El bajo nivel de gestión eficiente, la creciente politización y el aumento de las prácticas de corrupción, Entre otras deficiencias muy arraigados, hacen primordial dar importancias a un proceso de profunda reforma institucional integral, a fin de elevar la eficiencia y la calidad de los servicios; y esencialmente, coadyuvar al logro de los otros objetivos estratégicos.

En resumidas cuentas, la CSS debe avanzar hacia un modelo de autonomía, gestión y desarrollo semejante al de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP). Esta reforma profunda debe ser evaluada para determinar la forma y gradualidades convenientes, por la vía legislativa expresa o con reforma constitucional. Es una realidad impostergable.

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