Panamá: Autoritarismo y Modelo de Acumulación Parasitaria

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    Modelo de acumulación Parasitario

    Jornada de Educación Cívica Transfuguismo y Formación de Valores en la Juventud

    PRESENTACIÓN

    La Facultad de Administración Pública de la Universidad de Panamá organizó, el 12 de octubre de 2014, La Jornada de Educación Cívica: Transfuguismo y Formación de Valores en la Juventud.

    Por su vigencia y actualidad, comparto la ponencia que presenté en esa Jornada, que contextualiza ideológicamente al autoritarismo y  el transfuguismo en Panamá. (Solamente editada en la forma). Que el mismo modelo que emplea, con variantes de forma, Juan Carlos Varela ex Vicepresidente (2009 – 2014) y actual Presidente de la República (2014 – 2019).

    En la ponencia presento el perfil del liderazgo carismático impuesto en Panamá por el presidente Ricardo Martinelli, en simetría con otros de la región, sustento el modelo de acumulación de la fracción empresarial en el poder y su hoja de ruta que transita por los carriles: cohesivo-coercitivo, de  acumulación parasitaria y, como eje transversal, el carril autoritarismo-transfuguismo.

    Por Cecilio E. Simon E.

    Ex Decano de la Facultad de Administración Pública
    Ex Embajador de Panamá ante el Reino de Suecia
    Organizador de la Jornada

    12 de octubre de 2014

    El Presidente Ricardo Martinelli fue electo, en mayo del 2009, con el 60% de la votación popular.  Su partido el novel Cambio Democrático (CD)[1] obtuvo el 19.7% de las curules en la Asamblea Nacional (14 Diputados). El opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD)[2] alcanzó el 36,6% La “Alianza por el Cambio”[3] integrada por el CD y el Partido Panameñista con un 31.0 de la votación obtuvo el 59.2% con un significativo aporte del Partido Panameñista el 31,0%.

    El contundente mandato popular y la correlación de fuerzas en la Asamblea Nacional, permiten que el gobernante se imponga a toda la sociedad, apelando a lo que Max Weber denomina, en Economía y Sociedad, legitimidad carismática, caracterizada por ¡la obediencia al caudillo por razones de confianza personal![4]

    Vivas Terán explica, en su tesis doctoral,  que el liderazgo carismático deviene de los sistemas políticos estancados, incapaces de adaptarse al cambio originado por la incompetencia de sus autoridades y la falta de percepción de la demanda social.[5]

    MODELO DE DOMINACIÓN

    En apego a su caudal personal (financiero y carismático), Martinelli, un exitoso empresario de la esfera comercial,   se erige como el caudillo autoritario y desarrolla un agresivo plan para ejercer el poder hegemónico del Estado y la sociedad civil en favor de una fracción empresarial que, al decir de Beluche y Quintero[6], es de carácter  parasitaria, improductiva, dependiente para su reproducción de los ingresos gubernamentales, la especulación inmobiliaria y, las compras y consumo que generan las operaciones del Canal de Panamá.

    Weber explica, como el presidente Ricardo Martinelli se quita corsé legal de pesos y contrapesos, que le impone la división y limitación de los poderes del Estado que en su momento incomodó a Fujimori.[7] Para deshacerse del fastidioso vestido de la legitimidad racional (Weber),[8]  El Presidente Martinelli compra, reprime, erosiona, neutraliza, atomiza y controla sistemáticamente la institucionalidad democrática y a la sociedad civil.

    PERFIL DEL CAUDILLISMO AUTORITARIO

    Para Vivas Terán,[9] líderes como Martinelli se consideran por encima del sistema político y de la Ley. Son capaces de atrapar la ilusión de la mayoría para el proyecto de redención social, del que dicen ser portadores.

    El liderazgo carismático impuesto en Panamá por el presidente Martinelli, reproduce el ciclo dictadura – democracia – caudillismo autoritario en simetría con otros de la región.  Louis Goodman, ex decano de la Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad  Americana, en su libro Los Militares y la Democracia[10] describe, como desde su formación, las repúblicas latinoamericanas se debaten entre las dictaduras de los militares y los caudillos autoritarios, con pequeños espacios democráticos.

    Al parecer, el breve espacio de la democracia, que sucedió a la larga sombra de las dictaduras militares, que se desplegó sobre la región, está siendo reemplazada por la insurgencia del caudillismo autoritario, que ataca los cimientos de la institucionalidad democrática.

    El caudillismo autoritario se presenta, en los momentos actuales, como una alternativa objetiva a la corrupción y la crisis de los partidos políticos.  Sus líderes se presentan como “outsiders” del “stablisment” político tradicional.  Su proyecto de cambio incluye la refundación de la república.  Para ello convocan al poder constituyente originario, para reformar la constitución, con el único fin de prolongar su mandato  ¡Todos aducen que necesitan más tiempo; de allí deviene su vena dictatorial!

    Más que la identidad ideológica, el caudillismo autoritario tiene en común el populismo.  Él se sitúa por encima de la ley, erosiona institucionalidad democrática, cierra los espacios de participación a la oposición, judicializa la política para perseguir y desarticular a todos sus adversarios; soborna y chantajea a sus aliados; es adicto a la propaganda y reactivo a la crítica, aun cuando provenga de sus aliados.

    Para exaltar la obra del líder mesiánico, su proyecto incluye el control férreo de los medios de comunicación ¡Él es único capaz de salvar a la  nación!

    El proyecto del caudillo autoritario controla absolutamente todas las instituciones del Estado (incluida las Fuerzas Armadas), destruye los partidos políticos tradicionales y coopta sus miembros (incluso sus aliados), polariza la sociedad entre opciones extremas.

    MODELO DE FUJIMORI

    El régimen de Fujimori – Montesinos en Perú puede servir de modelo, para contrastar los acontecimientos que se dan en la región y que permea a la sociedad panameña.

    Alberto Fujimori, un desconocido ingeniero agrónomo, Rector de la Universidad Agraria Nacional La Molina, obtiene el 60% de la votación para derrotar en la segunda vuelta, al escritor Mario Vargas Llosa en las elecciones generales de 1990.  Ese alto nivel de votación lo alcanza con el apoyo del presidente Alan García y la adhesión de su partido el APRA, que salió del poder en medio de una crisis económica  agravada por la corrupción generalizada en todas las instancias de gobierno.

    En 1991 el ex presidente Alan García tuvo que enfrentar un juicio por enriquecimiento ilícito, impulsado por la alianza política FREDEMO, que abanderó a Vargas Llosa como candidato presidencial.  El APRA, en alianza con el novel partido CAMBIO 90 de Fujimori, con mayoría en Congreso, votó sistemáticamente en contra de cualquier forma de investigación. El caso se archivó en febrero de 1992.

    Tres meses después, el 5 de abril de 1992, Fujimori dio un autogolpe con el que  Clausuró el Congreso y las Cortes de Justicia y convocó a elecciones para que un nuevo Congreso elaborara una nueva Constitución, que introdujo la figura de la reelección presidencial por dos periodos consecutivos.

    En tanto sus antiguos aliados (Allan García e importantes miembros de la dirección del APRA), se vieron obligados a marchar al exilio.  La juventud del APRA perseguida como subversivos, y amenazada por las leyes antiterroristas,  fue obligada a incorporarse a las filas del “fujimorismo”[11]

    El Centro de Estudios y Documentación Internacional de Barcelona, en la Biografía de Alberto Fujimori señala que: “Fujimori se sentía frustrado con el corsé legal que le imponían la división y la limitación de los poderes del Estado y con las decisiones que tomaban los miembros del Legislativo y la judicatura. Por ello decidido a remover los obstáculos a sus planes de gobierno, y luego de asegurarse el acatamiento de las Fuerzas Armadas, quebró el orden constitucional con un golpe de Estado institucional, un autogolpe, perpetrado en la noche del 5 al 6 de abril de 1992” [12].

    Fujimori permitió a su jefe de inteligencia y brazo derecho, Vladimiro Montesinos, el control de las fuerzas armadas, la creación de una amplia red de corrupción que involucró a todos los estamentos de la sociedad revelado por el Washington Post con la difusión del contenido de los famosos Valdivideos[13]. Amedrentó y, hostigó a sus opositores políticos y a la prensa independiente, mientras que compró la línea editorial de otros medios para garantizar su fidelidad.[14]  En correspondencia al enunciado de Goodman, el modelo peruano es reflejo del ciclo, dictadura militar[15] – democracia[16] – caudillismo autoritario[17].

    HOJA DE RUTA DEL MODELO DE ACUMULACIÓN

    En Panamá estamos enfrentados al proyecto político de la fracción empresarial parasitaria, constituida como poder  hegemónico (Gramcsi).[18] Su plan estratégico tiene como objetivo, ampliar la reproducción de sus inmensas fortunas, a partir del manejo de los resortes del poder. Para alcanzar sus metas y objetivos estratégicos, esa fracción empresarial ha tazado una hoja de ruta que transita por dos carriles: el cohesivo – coercitivo y el de acumulación parasitaria.

    CARRIL COHESIVO – COERCITIVO

    Por el carril cohesivo – coercitivo camina la propaganda oficialista,  la judicialización del conflicto político y la militarización de la Fuerza Pública.  La propaganda oficialista, bajo el supuesto “cumplimiento de las promesas de campaña”,  combinada con la crispación política, diseñada para saturar a la población, neutralizar a los aliados y poner a la defensiva a la oposición. La efectividad de la propaganda política, posibilita la sistemática ruptura de la institucionalidad democrática, sin que provoque manifestaciones de rechazo, por el apoyo difuso  de la población y el apoyo específico  de los sectores más radicalizados del régimen.

    Para Easton el apoyo difuso es  expresión de confianza en la legitimidad del régimen y de la autoridad. En tanto que el apoyo específico es el resultado de decisiones tomadas por la autoridad que han dado una respuesta satisfactoria a la demanda social de un segmento de la población[19]

    Los componentes de segmento coercitivo de este carril son: 1) La judicialización del conflicto; 2) la descalificación de la sociedad civil; 3) la presión y control a los medios de comunicación y 4) la fusión de los partidos satélites de la alianza.

    Para hacer efectivos  los mecanismos coercitivos, político, el presidente Martinelli recurre al transfuguismo visto como un bien transable en mercado político, como eje para desarticular la institucionalidad democrática en  el Ministerio Público, el Órgano Judicial, la Contraloría General de la República,  la Fiscalía Electoral y la Asamblea Nacional.

    Bajo la supuesta lucha contra el narcotráfico y la delincuencia, la Fuerza Pública, asume el rol “guardia pretoriana”,  estimulada por sucesivos aumentos salariales y una legislación[20] que le abre espacios y de impunidad de prepotencia para la violación de los derechos humanos (casos de Bocas del Toro y el Centro de Cumplimiento de Menores).  El  carril coercitivo instrumentaliza leyes represivas militarizada Fuerza Pública, criminaliza  la pobreza, silencia al movimiento sindical y amedrenta a la oposición (“PELEPOLICE”, ley carcelazo, ley chorizo).  Para lograr sus propósitos simulan proyectos cohesivos (100 para los 70; Beca Universal); fuerzan el consenso mediante el transfuguismo y utiliza de manera intensiva la  coerción.

    CARRIL DE ACUMULACIÓN PARASITARIA

    El carril de acumulación parasitaria transita los poderosos intereses de la fracción hegemónica, constituidos como una la corporación privada que, en el ejercicio del poder, acumula inmensas fortunas.  Los “accionistas” de esa corporación, emplean medios tradicionales de corrupción y han creado innovadores mecanismos para apropiarse de los bienes y recursos del Estado para la reproducción parasitaria de sus recursos en detrimento de la fracción empresarial productiva, comprometida con el desarrollo del mercado interno. A través de este carril se garantiza el apoyo específico al régimen (Easton).

    Entre los mecanismos empleados por la fracción empresarial parasitaria  que ejerce el poder están:

    • La utilización de los recursos provenientes de las contrataciones públicas a través de la eliminación del control previo, contrataciones directas, proyectos llave en mano, el sobre costo de los proyectos de inversión y la apropiación privada del ahorro nacional en el Fondo Fiduciario).
    • La creación de la ANATI para el reparto de las tierras nacionales en beneficio de los allegados al gobierno. (Caso del relleno de Paitilla).
    • La especulación inmobiliaria ejemplificada con el proyecto para la construcción de la Torre Financiera en la antigua sede de la Embajada de los Estados Unidos.
    • El aprovechando la infraestructura y bienes públicos en provecho privado – la venta de los corredores Norte y Sur.
    • La creación de instrumentos fiduciarios para la apropiación privada de los rendimientos del Canal de Panamá al finalizar la ampliación y manipulación de las contrataciones provenientes del funcionamiento actual y de la ampliación del Canal de Panamá.

    PRIORIDADES DE POLITICAS PÚBLICAS

    La revisión del Presupuesto General del Estado, esclarece las prioridades de la agenda pública establecidas desde poder por la fracción hegemónica. Por un lado se concentran los recursos públicos en Programas del Ministerio de la Presidencia en el Programa de Ayuda Nacional y el de Equipamiento y Mejoramiento de la Infraestructura y  Obras Públicas (eliminación del control previo, contrataciones directas y la creación asociaciones público-privadas).  Más que satisfacer la demanda social (educación, salud, seguridad ciudadana)  ¡las prioridades de políticas públicas están orientadas al acero y el cemento!

    La enorme inversión en la estructura vial, situada al lado de las moles de cemento y vidrio, que crecen como hongos sin una planificación urbana, constatan esa afirmación.  Ellos, desde lo público y lo privado, arrasan con edificaciones que forman parte del patrimonio histórico y cultural del pueblo panameño; depredan la abundante vegetación de nuestros humedales jardines y bosques;  transforman el paisaje, modifican el clima de nuestras ciudades y contribuyen al calentamiento global.

    Esa cultura del cemento y el acero privatiza los espacios públicos, ya no son los parques y alamedas los lugares empleados para el disfrute del tiempo libre de la familia. ¡Ahora, el lugar privilegiado para el esparcimiento de nuestros niños, niñas y jóvenes son las áreas sociales de algunos edificios, los “MALL´S” y las  calles en los barrios pobres!

    El presupuesto de inversiones de los últimos años, revela el grado de compromiso de las políticas públicas del sector empresarial que ejerce el poder.  En él se mantiene un crecimiento moderado de las asignaciones para educación y salud en tanto que el de los Ministerios de Obras Públicas y de la Presidencia está sobredimensionado.

    Es paradigmático que el presupuesto de inversiones aprobado para el 2012 para Salud (300.1 millones) y Educación (398.9 millones) son inferiores al de Obras Públicas (723.5 Millones)  y el de la Presidencia (848.1 millones).

    En el presupuesto de inversiones del Ministerio de la Presidencia, se asignan, en el 2012, más de 100 millones para obras de interés social y alrededor de 650 millones para el denominado programa Mejoras de Instalaciones y Equipamiento (presumiblemente para la compra de equipo militar para el servicio de protección institucional, uno de los componentes de la Fuerza Pública).

    Las asignaciones para programa Mejoras de Instalaciones y Equipamiento en los últimos dos años (mil 200 millones), supera el presupuesto combinado de los Ministerios de  Educación y Salud para ese periodo (Mil millones).

     

    Las prioridades expresadas en el presupuesto limitan los esfuerzos que realiza el Ministerio de Educación para atender un sistema colapsado, que expulsa (deserción) masivamente a miles de estudiantes (sobre todo varones) antes de concluir la educación básica. De acuerdo a las estadísticas del Ministerio, seis (6) de cada diez (10) varones que ingresan a primer grado no concluyen el octavo. Éstos se incorporan al trabajo precario en el mercado laboral. Esos niños, niñas y jóvenes, que provienen del 25% de la población más pobre.  Este es el caldo de cultivo de la violencia social y familiar, el pandillerismo y la reproducción ampliada de la pobreza de esas familias.

    El diagnóstico regional sobre condiciones de detención de las personas adolescentes en las cárceles de Centroamérica, elaborado en el 2004 revela que cuatro (4) de cada diez (10) jóvenes panameños menores de 18 años, están privados de libertad por homicidio y uno (1) de cada cinco (5) por robo agravado.[21]

    TRANSFUGUISMO Y POLÍTICAS PÚBLICAS

    El análisis de las prioridades de las políticas públicas vista a través del presupuesto de inversiones, podría confirmar la hipótesis: Los Ministerios de Obras Públicas y de la Presidencia concentran los recursos para la reproducción parasitaria del capital, la militarización de la Fuerza Pública y el transfuguismo.

    Más de veinte diputados y decenas de Alcaldes y Representantes de Corregimientos del PRD, MOLIRENA, Unión Patriótica, Panameñista e “Independientes”  han “saltado la cerca” hacia el oficialista Cambio Democrático.  Ellos justifican el salto, aduciendo que lo hacen para beneficiar a su comunidad y por sentirse incomodos con la dirección de sus partidos, que no se alinea con el “cambio”.  No obstante detrás de estas argumentaciones se encubren prebendas en las asignaciones presupuestarias y la condonación de deudas con la justicia.  Pareciera que en la mayoría de los casos, el transfuguismo obedece más que a convicciones ideológicas, a la valorización de los tránsfugas en el mercado político.

    FUNDAMENTO IDEOLOGICO DEL TRANSFUGUISMO

    Existen dos formas de concebir el transfuguismo: la primera como traición, que se produce con el cambio de partido o de ideología de manera interesada.  La segunda como expresión de libertad individual, puesta de manifiesto en el mercado político.

    El español Reniu i Vilamala,[22]  profesor titular de la Universidad de Barcelona, define la primera forma de transfuguismo  como el comportamiento de un individuo democráticamente elegido, que abandona la formación política en la que se encontraba, para pasar a engrosar las filas de otra.

    Bajo este concepto el tránsfuga es un traidor, puesto que viola la fidelidad a sus electores y al partido que lo postuló, para usar en beneficio propio el poder que reviste su cargo.

    Jeambar[23] y Roucatte[24] (partidarios del presidente francés Nicolas Sarkozi) en su “Elogio a la Traición.” reelaboran del concepto de tránsfuga y lo elevan a la reivindicación del individuo en un sistema de “libre competencia” en el mercado político.  Consideran “que gobernar es traicionar” y la traición es un «acto fundacional de la política», que definen como «expresión política de la flexibilidad, la adaptabilidad, el antidogmatismo; su objetivo es mantener los cimientos de la sociedad.» [25]

    En Panamá, en simetría al “Elogio de la Traición” de Jeambar y Roucaute, el transfuguismo visto como un bien transable, es el eje transversal de los carriles cohesivo- coercitivo y de acumulación parasitaria empleado por la fracción empresarial hegemónica que gobierna país con la fuerza del autoritarismo.

    LECCIÓN DE EDUCACIÓN CIVICA

    Nicolás Maquiavelo decía: “Nadie deja de comprender cuán digno de alabanza es el príncipe que cumple la palabra dada, que obra con rectitud y no con doblez; pero la experiencia nos demuestra, por lo que sucede en nuestros tiempos, que son precisamente los príncipes que han hecho menos caso de la fe jurada, envuelto a los demás con su astucia y reído de los que han confiado en su lealtad, los únicos que han realizado grandes empresas.”[26]

    La fracción empresarial hegemónica en  el poder, resalta su astucia para emprender grandes empresas,  en tanto traicionan la fe jurada,  matizada con su la risa burlona hacia los que le han confiado en su lealtad.

    Para legitimar su poder autoritario y el modelo de acumulación parasitaria, han llevado a la sociedad y particularmente  la juventud a racionalizar valores  distorsionados para obtener el apoyo difuso: ¡Todos los gobiernos roban, pero este está haciendo cosas!

    La lección de educación cívica de estas reflexiones, la podemos sintetizar con la célebre crítica social del periodista colombiano Parmenio Medina, quien cerraba su programa radial “La Patada” con la frase: “¡Haz dinero, hágalo rápidamente y si no tienes otra alternativa, hazlo honestamente!”

    La voz de Parmenio Medina (q.e.p.d) fue silenciada el 7 de julio del 2001.  Esa fecha pasará a la historia, como el día en que por primera vez es asesinado un periodista en Costa Rica.

     Muchas gracias…

    [1]Partido de carácter personalista cuyo propietario (Ricardo Martinelli) es considerado un “outsider” del “stablisment” político sin ataduras a ideologías ni a partidos tradicionales

    [2] La alianza “Un País para Todos” encabezada por el PRD (22 Diputados) y el Partido Popular (1 Diputado) controla el 38% de las curules.

    [3]Integrada por Cambio Democrático (14 Diputados), Partido Panameñista (22 Diputados), Unión Patriótica (4 Diputados), Molirena (1 Diputado).  Dos Diputados de libre postulación se adhirieron desde el principio al bloque oficialista.

    [4]Max Weber, «Economía y sociedad» – Cap. III «Tipos de dominación»enhttp://www.robertexto.com/archivo/weber_dominacion.htm

    Según Weber hay tres tipos de legitimidad:

    Legitimidad Racional: Descansa en la creencia en la legalidad de ordenaciones estatuidas y de los derechos de mando de los llamados por esas ordenaciones a ejercer la autoridad.

    Legitimidad Tradicional: «Descansa en la creencia cotidiana de la santidad de las tradiciones que rigieron desde lejanos tiempos y en la legitimidad de los señalados por esa tradición para ejercer esa autoridad.»

    Legitimidad Carismática: Se obedece al caudillo calificado por razones de confianza personal.

    [5] Abdón Vivas Terán, El proceso de transformación del sistema político de Venezuela, 1959-2004, Universidad Complutense de Madrid, memoria para optar al grado de Doctor, Madrid, 2008, en http://eprints.ucm.es/7972/1/T30387.pdf

    [6]Olmedo Beluche y Abdiel Iván Quintero, Los partidos políticos en Panamá durante las  décadas de 1930 y 1940 en http://www.up.ac.pa/ftp/2010/f_humanidades/c_investigaciones/catedra8/Beluche_Quintero.pdf

    [7]El Centro de Estudios y Documentación Internacional de Barcelona, en la Biografía de Alberto Fujimorien http://www.cidob.org/es/documentacio/biografias_lideres_politicos/america_del_sur/peru/alberto_fujimori

    [8]Max Weber, «Economía y sociedad» – Cap. III «Tipos de dominación»enhttp://www.robertexto.com/archivo/weber_dominacion.htm

    [9]Vivas  Terán, op cit.

    [10] Louis W. Goodman Co-edited with Johanna S. R. Mendelson and Juan Rial, The military and Democracy: The Future of Civil Relations in Latin America, Massachusetts, Lexington Book, 1990.

    [11] “Lo Bueno” y “Lo Malo” de la gestión de Alberto Fujimori, en http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/34291/lo-bueno-y-lo-malo-de-la-gestion-de-alberto-fujimori/, Venezuela, 07 / Abr / 2009.

    [12] En http://www.cidob.org/es/documentacio/biografias_lideres_politicos/america_del_sur/peru/alberto_fujimori

    [13] En http://es.wikipedia.org/wiki/Vladivideo

    [14] Fernando Rospigliosi, Montesinos y las Fuerzas Armadas.  IEP Ediciones, Lima Perú, año 2000, en http://books.google.com/books?id=6Tj-WxAxRRkC&printsec=frontcover&hl=es&source=gbs_ge_summary_r&cad=0#v=onepage&q&f=false

    [15]General Juan Velazco Alvarado (Presidente del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada 1968 – 1975) General Francisco Morales Bermúdez (Presidente del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada 1975 – 1980)

    [16]Francisco Belaunde Terry (1980 – 1985  Presidente Constitucional de la República) Alan García (Presidente Constitucional de la República 1985 – 1990)

    [17]Alberto Fujimori (1990 – 1992 Presidente Constitucional de la República) – (1992 – 1993 Presidente del Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional (autogolpe –  dictador)  – (1993 – 1995 Presidente Constitucional de la República (Ratificado por el Congreso Constituyente Democrático) – 1995 – 2000 (Presidente Constitucional de la República (reelección) – 28/07/2000  — 21/11/2000 (Presidente Constitucional de la República (Vladimiro Montesinos es relevado por corrupción y Alberto Fujimori renuncia desde Japón).

    [18] Según el concepto de bloque hegemónico el poder de las clases dominantes sobre el proletariado y todas las clases sometidas en el modo de producción capitalista, no está dado simplemente por el control de los aparatos represivos del Estado, pues si así lo fuera dicho poder sería relativamente fácil de derrocar (bastaría oponerle una fuerza armada equivalente o superior que trabajara para el proletariado); dicho poder está dado fundamentalmente por la «hegemonía» cultural que las clases dominantes logran ejercer sobre las clases sometidas, a través del control del sistema educativo, de las instituciones religiosas y de los medios de comunicación. A través de estos medios, las clases dominantes «educan» a los dominados para que estos vivan su sometimiento y la supremacía de las primeras como algo natural y conveniente, inhibiendo así su potencialidad revolucionaria.

    En http://es.wikipedia.org/wiki/Antonio_Gramsci#Hegemon.C3.ADa_.2F_bloque_hegem.C3.B3nico

    [19] En EASTON, David. Esquema para el análisis político. Amorrortu 1976 Editores. Buenos Aires, 192 páginas

    [20] La Ley 74 de 2010 que modifica la Ley Orgánica de la Policía establece que no se detendrá preventivamente ni se suspenderá del cargo al policía que sea denunciado, querellado, imputado o procesado por un delito cometido en acto de servicio «exclusivamente» por motivo del uso de la fuerza hasta que concluya el proceso con una sentencia.

    [21] En http://www.dnicostarica.org/wordpress/wp-content/uploads/pdf/violencia_juvenil/Carceles.pdf

    [22] Diccionario Crítico de Ciencias Sociales en  http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/T/transfuguismo.htm

    [23]En http://fr.wikipedia.org/wiki/Denis_Jeambar

    [24] En http://en.wikipedia.org/wiki/Yves_Roucaute

    [25] Denis Jeambar; Yves Roucaute, Elogio de la Traición: Sobre el Arte de Gobernar por Medio de la Negación, 1990, Editorial GEDISA 160 págs.

    [26] Nicolas Maquiavelo, El Principe Capítulo XVII, en http://es.wikisource.org/wiki/El_Pr%C3%ADncipe:_Cap%C3%ADtulo_XVIII

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