Rafael Ruiloba apela a la identidad nacional

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Profesor Rafael Ruiloba, un llamado a la solidaridad con los humildes.

Rafael Ruiloba apela a la identidad nacional

(Redacción de Bayano digital)

El escritor panameño Rafael Ruiloba apeló a la identidad nacional al recibir el premio Universidad 2016, en respuesta a quienes utilizan la poesía y la prosa para complacer a los círculos de poder y olvidan que la Literatura debe estar siempre al servicio de la humanidad y de sus causas representativas y solidarias.

En esa edición, incluimos el texto del discurso pronunciado por Ruiloba, un docente comprometido la enseñanza del español en la Universidad de Panamá, y cuyas ejecutorias y producciones literarias inspiran a jóvenes estudiantes y escritores con talento:

El filósofo francés Jackes Derrida, en su libro La Diferencia, se refiere a ella como “la sombra esencial de lo no declarado”. Esta no es una posición estética, sino fenomenológica.
¿Cuál es la diferencia, en un mundo dominado por la propaganda, la manipulación, las ideologías consumistas y la deshumanización? La verdad. ¿Cuál es la diferencia, en un mundo dominado por la mentira, el engaño los cantos de sirenas, los sesgos de toda laya y los intereses espurios del enriquecimiento sin límites? La diferencia es la verdad.

Y buscar la diferencia proporcionada por la verdad, es la actitud propia de toda conciencia crítica. Como dice Jesucristo, la verdad os hará libres, y la verdad, como diferencia, es el centro de mi obra literaria, en la que se desataca el humor, la ironía que incluye el discurso de la poesía, la novela, el cuento, y el ensayo.

Tengo 35 años como profesor de la Universidad de Panamá. En 1981, publiqué mis primeros poemas sobre la soledad, lo imaginado y lo temido. Mi último libro Perfume del Universo, sonetos de la buena conciencia (publicado en 2014), también trata de lo imaginado y lo temido, de la soledad y la lealtad, el abandono, la entrega, la renuncia, el amor, los nuevos pecados capitales, el sin sentido, el lirismo escondido en el trabajo y la vida familiar.

Entre la publicación de estos dos textos de poesía, está el resto de mis libros; entre ellos, hay un sin número de investigaciones y ensayos escritos para la comprensión del humanismo como valor, y para promover la enseñanza de la escritura como acto de libertad de la conciencia, lo cual incluye una metodología para la enseñanza de la escritura a niños de primer grado, así como una metodología para la enseñanza de la escritura en ensayos para profesores, maestros y estudiantes universitarios.

Me siento orgulloso de mi novela Manosanta y del libro de cuentos Vienen de Panamá, porque son libros para defender y exaltar la identidad nacional. Orgulloso también estoy, de mis investigaciones sobre la tragedia griega y el papel de su mitología en el origen del humanismo.

En realidad, pasé 25 años investigando sobre esto, antes de publicarlos. Creo que estas cuestiones de la cultura clásica son necesarias, porque vivimos en una época donde el hombre, la cultura universal y sus valores son desechados por una ética de la ganancia.

Para mí, esta distinción que me hace la Universidad de Panamá, resalta estos valores de mi obra literaria, inscritos en la estética de la Onda de Rogelio Sinán, en la que lo nacional debe ser parte de la cultura universal y viceversa.

La literatura tiene que estar a favor de la humanidad y de los valores de la condición humana. Es necesario tener la verdad como valor y expresarse en todos los géneros literarios, que son el lenguaje del espíritu. Esta fue una lección que me dio el primer escritor galardonado con este premio, mi maestro Rogelio Sinán, quien me inculcó el amor por los clásicos y me dio una lección de humanismo durante los años en que fui su asistente. Por lo que le dedico este reconocimiento. Gracias maestro.

Agradezco a mi madre, Margarita Caparroso, por inculcarme el amor a la lectura, en especial a mi esposa, Janeth Bethancourt, por su comprensión y su apoyo, a mis hijos, por ser mi inspiración.

Agradezco a la Academia Panameña de la Lengua y a su directora, Margarita Vásquez, por haberme postulado para este galardón, y al Consejo Académico de la Universidad de Panamá, por haberme elegido para el Premio Universidad 2016, en particular al rector Eduardo Flores Castro, porque este Consejo Académico es parte de la diferencia necesaria para la refundación de la Universidad de Panamá.

Muchas Gracias.

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