Panamá estudia componentes nutricionales de los alimentos

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Niños indígenas registran bajas tallas respecto a la población infantil total de Panamá.
  • El Ministerio de Salud, la Universidad de Panamá y la FAO colaboran en la identificación de datos nacionales de composición de los alimentos locales
  • Las Tablas de Composición de Alimentos contribuyen a alcanzar los compromisos del país en la lucha contra la malnutrición

FAO

El Ministerio de Salud (MINSA), la Universidad de Panamá y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se han unido para elaborar la primera Tabla de Composición de Alimentos del país, lo que permitirá contar con datos de componentes nutricionales propios para evaluar la adecuación de la producción nacional de alimentos y definir recomendaciones de políticas en materia de alimentación y nutrición.

De esta forma, Panamá se sumará a Costa Rica, Guatemala, Chile y Brasil, países latinoamericanos que ya cuentan con sus propias Tablas de Composición de Alimentos.

De acuerdo a la FAO, el 9,5 % de la población panameña sufre inseguridad alimentaria, esto quiere decir que cerca de 413,000 personas no tienen una alimentación sana, adecuada y estable. Por otro lado, el 56% de la población adulta presenta sobrepeso.

El proceso ha comenzado con un taller de capacitación de compiladores en la depuración de datos apropiados para la Tabla de Composición de Alimentos, que se desarrolló del 8 al 10 de marzo, que cuenta con la asistencia de cerca de 30 funcionarios nacionales del MINSA, MIDA, IDIAP, Universidades y AUPSA.

En la inauguración del taller, la Dra. Itzel Smith, Directora de Provisión de Servicios de Salud del MINSA, destacó la utilidad de las tablas para formular políticas de nutrición y atender a los usuarios del sistema de salud, al mismo tiempo que resaltó su contribución al bienestar nutricional. “Todo lo que hagamos en nutrición impacta positivamente en el desarrollo del país”, añadió.

“Las Tablas de Composición de Alimentos contribuyen al fortalecimiento institucional de los sistemas de información, formulación e implementación de planes y estrategias, así como a alcanzar los compromisos que ha hecho el país para avanzar en la lucha contra el hambre”, resaltó Ricardo Rapallo, Oficial de Seguridad Alimentaria y Nutricional de la FAO para América Latina y el Caribe.

De acuerdo a la FAO, los datos de composición de alimentos son esenciales para todas las actividades de la alimentación y nutrición, y las bases de datos de composición de alimentos contribuyen al desarrollo de múltiples sectores, tales como agricultura, salud, comercio, ciencias de los alimentos, industria alimentaria, ciencias sociales, ambientales y económicas.

Asimismo, es un instrumento valioso en el desarrollo de estudios epidemiológicos, clínicos, servicios de alimentación, programas y proyectos de seguridad alimentaria y nutricional, planificación de planes de alimentación en las escuelas y para regímenes alimentarios especiales. También es útil para el diseño e investigación de productos alimenticios, fortificación de alimentos, etiquetado nutricional, regulación de alimentos, estudios económicos y el comercio internacional.

Los datos de composición de alimentos permiten evaluar cuánto y de qué calidad son los alimentos que se están consumiendo en el país, por lo que es de relevancia para los institutos de estadísticas.

“Si sabemos lo que comemos, podemos prevenir enfermedades que pueden ser evitables, y estas tablas permiten ubicar elementos que pueden proyectar la salud de toda nuestra población al más alto nivel”, afirmó el Dr. Drury Atencio, de la Universidad de Panamá.

Contribución al bienestar nutricional

Panamá, como la mayoría de los países de América Latina y el Caribe, enfrenta una doble carga de malnutrición: tanto desnutrición como obesidad y sobrepeso, debido, en parte, a patrones alimentarios inadecuados. Fomentar la alimentación saludable es un factor clave para disminuir de forma simultánea el hambre, la desnutrición, el sobrepeso y la obesidad.

Las Tablas de Composición de Alimentos permitirán contar con datos precisos al momento de planificar dietas o hacer formulaciones para el desarrollo de políticas, contribuyendo así al Pilar 3 sobre bienestar nutricional del Plan SAN CELAC al 2025 y al Objetivo 2 “Hambre Cero” de los Objetivos de Desarrollo Sostenible al 2030, al mismo tiempo que son un ejemplo de la coordinación entre academia, sociedad civil, gobierno y organismos internacionales para contribuir al logro de estas metas.

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