José María Blázquez de Pedro, el luchador social sacrificado por luchar al lado de los pobres

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Tropas estadounidenses en la capital panameña tras reprimir a los habitantes en las casa de inquilinato en 1925.

 

José María Blázquez de Pedro (1875?-1927), fue fundador del movimiento anarquista en Panamá y participó en el movimiento inquilinario de 1925. La explosión de la protesta de los inquilinos fue desencadenada por la Ley 29 del 11 de febrero de ese año, destinada a reformar el Código Fiscal.

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José María Blázquez de Pedro nació en Béjar, Salamanca, España, cerca de 1875, en una familia acomodada. Su padre, Martín Blázquez Sánchez, era médico veterinario. El joven José María ingresó en un seminario, pero lo abandonó rápidamente al descubrir que no tenía vocación para el sacerdocio.

 

Entre los años de 1895 y 1896 combatió, como miembro del ejército español, contra los independentistas cubanos. Al culminar la guerra, retornó a España. Entre finales del siglo XIX y principios del XX, comenzó a identificarse con las ideas anarquistas. La experiencia bélica vivida en Cuba, asociada a su espíritu rebelde, dieron como resultado que el joven Blázquez de Pedro iniciara su camino como luchador social.

 

Dedicó su tiempo a actividades de tipo cultural y político. Escribía para revistas y periódicos, hasta que su iniciativa y su capacidad intelectual lo llevaron a publicar en Béjar en 1902 un periódico de su propiedad, Patria y Letras, que tuvo varios números.

 

En su libro Sangre de mi Sangre, publicado en Panamá en 1924, se encuentran poemas de su autoría que se remontan a 1895. Los fechados entre 1895 y 1902 son en su mayoría amorosos, pero en Catecismo del Hombre Libre y Cambio Radical, escritos en Salamanca en abril y julio de 1903, se observa ya la influencia de los ideales anarquistas.

 

No se conoce con certeza la fecha de arribo de Blázquez de Pedro a Panamá. Se ha especulado mucho sobre las razones que lo llevaron a esa nación, y se ha considerado la hipótesis de que hubiera sido enviado por grupos anarquistas para organizar política e ideológicamente a los trabajadores panameños.

 

Vivió en la ciudad de Colón por algún tiempo, y más tarde se trasladó a la capital. Pero no arribó solo a las playas panameñas; llegó en compañía de tres hermanos: Martín, Bernabé y Eusebia Margarita, madre del médico cirujano Carlos Ramírez Blázquez. El 14 de octubre de 1914, José María Blázquez de Pedro publicó su primer artículo en la ciudad de Colón. Ha llamado la atención que esta publicación coincidiera con el período de inauguración del Canal de Panamá.

 

Luego de su traslado a Panamá, la familia Blázquez de Pedro residió en el número 45 de la Calle 13 Oeste, según dato que aporta José María en su artículo “El Supremo Educador”, publicado en julio de 1917.

 

Un grupo de intelectuales y trabajadores, bajo la dirección e inspiración de Blázquez de Pedro, constituyeron el 17 de julio de 1921 el núcleo organizador del Grupo Comunista, que se proyectó en la sociedad panameña como un organismo para propagar las ideas revolucionarias, sobre todo al nivel de las organizaciones obreras. Este grupo revolucionario tuvo esencialmente un papel de educación y orientación de trabajadores e intelectuales en relación con los problemas nacionales más importantes y los sucesos internacionales que sofocaban el continente americano y el mundo entero. De ahí que puedan encontrarse algunos nombres de miembros o allegados al grupo comunista, quienes también se agitaban en las toldas liberales. Los principios del grupo comunista se hicieron públicos en el periódico El Obrero (órgano de la Federación Obrera de la República de Panamá), en 1921.

 

Pero hacia el año 1924, el sector revolucionario que se activó en el seno de la Federación Obrera de la República de Panamá (F.O.R.P), decidió abandonar esta agrupación porque la F.O.R.P se alineaba paulatinamente con los intereses de los gobiernos liberales, con las posiciones reformistas de la Confederación Obrera Panamericana (COPA) y la American Federation of Labor (A.F.L.). Esta última seguía la línea de Samuel Gompers, líder de los trabajadores en Estados Unidos, que se opuso denodadamente al pensamiento socialista. Se manifestaban dos líneas de pensamiento: la de los reformistas y la de los revolucionarios.

 

En el ambiente intelectual en Panamá se escribía sobre los triunfos de la Revolución Soviética y sobre las luchas sociales en Europa y otras partes del mundo. Durante esa década, el diario El Tiempo publicó una columna denominada “Estudios Sociales” en la que se reprodujeron artículos de Anatole France, Enrique Malatesta, y las famosas 21 Condiciones de Moscú, elaboradas por la Tercera Internacional Comunista.

José María Blázquez de Pedro en el ejército español.

Después de separado el sector revolucionario de la F.O.R.P, éste se alineó dentro del Sindicato General de Trabajadores (S.G.T.), fundado el 28 de diciembre de 1924 por trabajadores y dirigentes populares, entre los que se contaban a José María Blázquez de Pedro, Domingo H. Turner, José A. Brouwer, Eugenio L. Cossani, Carlos M. Céspedes, Diógenes de la Rosa, Víctor M. Valenzuela y Carlos O. Bieberach. Desde sus inicios, el S.G.T. se perfiló como una organización de posiciones revolucionarias. La ruptura entre los revolucionarios y los reformistas se confirmaba con este paso.

 

En la resolución emitida por los organizadores del S.G.T., que apareció en la prensa, se señalaba que el Sindicato General de Trabajadores aspiraba el desarrollo de la instrucción nacional, a mejorar las condiciones de vida del obrero y, cuando la evolución social lo permitiera, a reemplazar a la burguesía como rectora del Estado y orientadora de la sociedad.

 

  • En el mes de junio de 1925 se reactivó en la ciudad de Panamá el antiguo problema del inquilinato, que afectaba a miles de ciudadanos. Las masas inquilinarias comenzaron a organizarse para luchar contra los casatenientes, y para ello se organizó la Liga de Inquilinos y Subsistencia, la cual se integró como parte del Sindicato General de Trabajadores, al que le correspondió el papel de vanguardia del Movimiento. El objetivo principal de la Liga fue la lucha por mejorar las condiciones de vida de la población inquilinaria, así como lograr una rebaja del costo de los alquileres.

 

José María Blázquez de Pedro, quien dirigía el movimiento de los Inquilinos, fue deportado antes de la intervención norteamericana del 12 de octubre de 1925. La prensa de la época reporta que fue arrestado, a la puerta de la Tipografía Moderna, el jueves 24 de septiembre de 1925, y conducido a la Policía de Balboa (centro policivo dentro del territorio de la Zona del Canal). Según la Estrella de Panamá, Guillermo Colunje fue testigo de la detención. Los miembros del Sindicato General de Trabajadores contrataron los servicios del abogado norteamericano Félix E. Porter, quien presentó un Habeas Corpus ante las autoridades judiciales de Panamá, y otro ante las de la Zona del Canal. Pero las diligencias legales resultaron infructuosas, y el 25 de septiembre se llevó a cabo la deportación de Blázquez de Pedro, quien partió desde el puerto de Cristóbal a bordo del vapor Manuel Calvo.

 

Se cumplía así la decisión del Consejo de Gabinete, y José María Blázquez de Pedro resultaba la primera víctima que dejó el Movimiento Inquilinario de 1925. La deportación lo condujo a Cuba, en momentos en que estaba en el poder Gerardo Machado. Se desconoce en qué condiciones fue recibido Blázquez de Pedro por el gobierno machadista, pero se ha sugerido que fue apresado al llegar a La Habana y conducido a prisión. José María Blázquez de Pedro murió en Cuba, el 11 de marzo de 1927, y su hermano Martín Blázquez de Pedro, quien había sido deportado a Cuba antes, a raíz de los hechos inquilinarios ya mencionados, de octubre de 1925, falleció meses más tarde. Ambos fueron víctimas de la tuberculosis. La muerte de los hermanos Blázquez de Pedro coincide con el período en que el dictador Machado desató la más dura represión contra el movimiento anarco-sindicalista en la República de Cuba.

 

Los restos de los hermanos Blázquez de Pedro fueron exhumados en Cuba y trasladados al Cementerio Amador, en Panamá, en noviembre de 1929, según noticia que aporta su sobrino, el doctor Carlos Ramírez Blázquez.

 

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