Héroes del levantamiento armado en Cerro Tute inspiran lucha de liberación en Panamá

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Patriotas rinden homenaje a los caídos en Cerro Tute. (Foto de archivo).

 

Por Carlos Jiménez

Médico

 

La brisa de abril trae el recuerdo lejano e imperecedero de la epopeya de Cerro Tute, un levantamiento armado ocurrido en 1959 en la occidental provincia de Veraguas. Esa gesta, escrita con letras doradas por jóvenes valientes cansados del oprobio, evoca un magnífico acto de sacrificio en nombre de la patria, que no debe ser olvidado jamás en Panamá.

 

La segunda mitad de la década de los cincuenta se caracterizó por importantes acontecimientos. Había sido perpetrado el asesinato del presidente José Antonio Remón Cantera, desaparecido en misteriosas circunstancias en medio de contradicciones económicas y políticas. En la investigación realizada tras bambalinas, nunca fue hallado el autor material, ni los autores intelectuales del magnicidio.

 

En ese período, fue reactivada la Federación de Estudiantes de Panamá (FEP), guía de los movimientos populares, pese a la resaca del Macartismo en Panamá y al calor del movimiento de reivindicación en los colegios. Puntos culminantes fueron los sucesos de Mayo de 1958, cuando pacíficos estudiantes fueron reprimidos brutalmente por el gobierno del presidente Ernesto De La Guardia y su incondicional y obediente comandante de la Guardia Nacional, coronel Bolívar Vallarino. En las refriegas, fueron asesinados 20 panameños y heridos varios centenares.

 

Pese a ello, fue firmado el llamado Pacto de la Colina, concretado en la Universidad de Panamá. En ese acuerdo, el Estado se comprometía a realizar cambios radicales en el país, como la rotación de los comandantes de la Guardia Nacional. Naturalmente, el gobierno incumplió su parte en el pacto. En cambio, los estudiantes tuvieron que replegarse a sus planteles y sufrieron la persecución oficial. Esa actitud represiva del régimen, despertó la conciencia en muchos jóvenes que decidieron pasar de las protestas callejeras a una insurrección franca para enfrenar los desmanes.

 

Se esperaba que una resistencia popular y una huelga general siguiesen al alzamiento. Así, un puñado de jóvenes valientes se rebeló y tomó el camino de las armas en Veraguas. La letra del himno de los insurrectos decía: “Panamá exige a sus hijos valor”. Con escasos pertrechos, esos jóvenes idealistas dieron un aldabonazo a la conciencia, poniendo al gobierno en jaque político. Tras la insurgencia, hubo repercusiones en las provincias de Panamá y Colón. La resistencia fue insuficiente y el movimiento en Cerro Tute terminó aplastado, con un saldo de cuatro jóvenes muertos, múltiples detenidos y exiliados.

 

La acción juvenil tuvo motivaciones idealistas, pero chocó con una fuerza bien armada. Guardadas las proporciones, fue como si una caballería se enfrentase a una división de tanques. El fracaso de la rebelión se debió, fundamentalmente, a la ausencia de un grupo de campesinos organizados, a la falta de una organización de la clase obrera y a la escasez de recursos económicos para sostener la lucha. No obstante, el ejemplo de sacrificio al que se sometieron esos jóvenes nunca debe ser olvidado por los panameños.

 

Los mártires Rogelio Girón, Eduardo Santos Blanco, Rodrigo Pinzón y Domingo García vivirán por siempre en la historia patria y no debemos olvidarlos. En ese sentido, es necesario resaltar que Mayo de 1958 y el alzamiento en Cerro Tute inspiraron a los protagonistas de la Gesta del 9 de Enero de 1964, en defensa de la soberanía nacional y la integridad territorial.

 

Tres de esos combatientes inmolados en la lucha eran egresados de la escuela secundaria y me han inspirado a lo largo de mi vida. Ellos son un modelo de patriotismo. La posibilidad de rememorar su sacrificio me ha motivado para seguir adelante en mi vida profesional y política. Exhorto a no olvidar la Gesta de Cerro Tute y a retomar el ejemplo de vida patriótica de esos héroes.

 

Un buen homenaje sería que los intelectuales panameños escribiesen una historia ilustrada con hechos acaecidos pero no reconocidos en la educación formal. En ese trabajo de recuperación de la memoria colectiva, deberían ser incluidos los nombres de figuras poco conocidas por las actuales generaciones, entre ellos Pedro Prestán, Victoriano Lorenzo, Sebastián Tapia, José Manuel Arauz, Rolando Jiménez, los héroes del Tute, los mártires de 1964, inmolados en la defensa de la soberanía de Panamá, y los caídos en la invasión de Estados Unidos a Panamá en diciembre de 1989.

 

3 COMENTARIOS

  1. Excelente seria escribir sobre ellos para que sean homenajeados, no conocia sobre este suceso por eso decidi leerlo; como murieron aquellos estudiantes por defender la patria y soberania de Panamá.

  2. Me parecio excelente la idea de escribir mas sobre ellos para homenajearlos, no conocia de este suceso la verdad por eso decidi leerlo, y me parecio interesante y que como murieron aquellos estudiantes po luchar por l patria y sobernia de Panamà.

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