El periodismo y la corrupción

Foro: Comprometidos combatiendo la corrupción

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Foro: Comprometidos combatiendo la corrupción. Héctor Cote, Gerardo Berroa Loo y Jose Chan Barria (Foto Bayano digital)

Por Gerardo Berroa Loo
Director de La Estrella de Panamá

Buenas noches a todos los presentes. Me gusta improvisar cuando hablo en público, pero la importancia del tema no me permite esa licencia hoy.

Para muchos es fácil decir que el periodismo es una herramienta para combatir la corrupción. Mas la respuesta es más profunda que ese cliché… A través del periodismo, sí, se combate la corrupción, pero también se agrava, se acrecienta, se enquista…, porque también desde el periodismo se puede y se hace, que la corrupción se mantenga intacta, aun cuando se diga hacia el público que se combate el flagelo.

Un gran periodista, Herbert Altschull, plasmó en su obra Agentes de poder, libro que considero mi Biblia, que algunos creen que el origen del periodismo fue para proporcionar noticias al público, empero, no es tan acertada esa afirmación. La invención de la imprenta fue lo que sacudió el mundo medieval, no hay duda, y dio origen al modernismo.

Foro: Comprometidos combatiendo la corrupción Juan Jované MIREN (Foto Bayano digital)

La expansión de un público lector condujo de manera inevitable a la difusión de ideas, las cuales contribuyeron a innovaciones filosóficas y tecnológicas que por último destruyeron el poder del clero y de la nobleza y condujeron a nuevas formas de sistemas políticos, económicos, sociales, culturales y religiosos. La prensa no fue jamás ajena a estos acontecimientos, siempre formó parte de ellos.

Marshall McLuhan, ese erudito y visionario canadiense sentenció que los medios son el mensaje, pero más importante, como afirma Altschull, los medios informativos ¡son la economía y son el poder!

Así fueron usados por los príncipes para controlar a las poblaciones; por el clero, para influir en su feligresía y por los mercaderes, para controlar el negocio. ¿Creen ustedes que algo de eso ha cambiado hoy?

Los medios de comunicación de hoy, igual que ayer, son agentes de poder usados por políticos, empresarios, religiosos, etc., etc., etc., para sus fines y sus metas.
De mis análisis desprendo que el periodismo en Panamá se divide en cinco etapas: El periodismo opinativo (antes de 1968), el periodismo de militancia (entre el 80 y el 90), el periodismo declarativo (del 90 hasta el 95), el periodismo de “investigación” (del 95 a la fecha) y, hoy, las redes sociales.

Indistintamente de cualquiera de estas etapas, el periodismo siempre fue conducido por intereses. Hoy, como con la invención de la imprenta, las redes sociales son un fenómeno y yo me alegro de que estén allí, porque nos ayudan a democratizar a los medios de comunicación social y, por ende, rebelarse contra los intereses económicos que están detrás. Lo que viene no se sabe, pero la evolución siempre ha sido positiva…, afortunadamente.

Durante estos años, desde 1968 hasta hoy, las distintas etapas del periodismo han ayudado al país a crecer, pero desgraciadamente no nos han ayudado a realmente democratizarlo para alcanzar el grado de desarrollo. La corrupción y el endeudamiento público son prueba de ello y para entender el problema, hay que admitir que el periodismo ha formado parte del problema, por lo que hoy las redes sociales nos están ayudando a acabar con la tiranía de los medios que antes de las redes imponían lo que querían que el público conociera. ¡Ya no hay vacas sagradas!

Si se democratizan los medios y la información, ayudamos a democratizar el país.
Como he reseñado, el periodismo también forma parte de intereses. Cuando la invasión gringa derrocó a Noriega en 1989, la lógica elemental indicaba que debíamos crear una nueva Constitución que nos proyectara a un futuro justo, igualitario; con seguridad jurídica y justicia social. Pero no, los intereses intervinieron y mantuvimos todo intacto, porque lo importante era conservar el poder y esa Constitución permitía a los nuevos intereses controlarlo y lucrar con él.

Foro: Comprometidos combatiendo la corrupción Héctor Cote APEDE (Foto Bayano digital)

El periodismo celebró todo lo actuado, porque se convirtió en un brazo del nuevo poder y nos inundó de infinidad de informaciones sobre las atrocidades de los militares, del régimen que nos gobernó por 21 años, de la decapitación de Hugo Spadafora, las visas de los chinos, los negocios con Pablo Escobar y el fraude de 1984, etc., etc… Pero dejaba colar la nueva corrupción, la que se hacía desde las instituciones existentes y las recién creadas como el FES, que pasó a FIS, PAN y ahora DAS. La que se instauró desde el IMA, el Tránsito o desde Pandeportes. Desde el MOP o desde el MIVIOT. La que nos coló las grandes obras, que celebramos con entusiasmo por el crecimiento económico del país, el más grande de América y uno de los más grandes del mundo. Pero dentro de estas licitaciones se encubría el negociado y la rebusca a dos manos…

El periodismo no hizo del todo su trabajo, lo dejó pasar, porque formaba parte de los intereses y por eso lo encubría y entretenía a la sociedad con informaciones de otros temas, hasta que aparecieron las redes y todo ha comenzado a colapsar y la venda que el público tenía ha comenzado a caerse y la verdad empieza “a defenderse por sí sola”como decía John Milton en la Aeropagítica.

Foro: Comprometidos combatiendo la corrupción Gisela Pérez Polo Alianza Estratégica Nacional (Foto Bayano digital)

Cualquiera puede comprobar lo que pasa en los medios. Los últimos 29 años pos invasión han sido una falacia de democracia y la corrupción caminó a sus anchas, creció, engordó y hoy nos tiene sumidos en un gran abismo como sociedad. Por eso he sido crítico del periodismo, de nuestra actuación profesional y en los últimos meses he solicitado a los principales entes del periodismo nacional, un gran debate sobre el papel que deben jugar los medios. Ya en otras latitudes, los medios y periodistas han hecho este ejercicio y han sido muy autocríticos, porque el deber de los medios es servir a la sociedad, al país, a la patria y no la defensa de los intereses económicos, políticos o religiosos.

Esta es una tarea pendiente por parte de los medios y agrupaciones periodísticas. Sí, hay algunos medios que se rebelan contra esta práctica de la defensa de intereses e incluso hoy se puede ver cómo son las coberturas en unos y otros medios sobre una misma información.
George Orwell, el afamado escritor y periodista británico sentenció: “En una época de engaño universal, decir la verdad es un acto revolucionario”. Así que seré revolucionario…

Por fortuna no todo está perdido y así como Santos pasará a la historia como el presidente que logró la paz en Colombia, aunque el acuerdo de paz sea a expensas de las miles de vidas, de secuestros, violaciones y miles de millones de dólares, es preferible a continuar la guerra que consigo traería más muertes, más secuestros, más violaciones. Santos tuvo el coraje de cerrar ese capítulo y pese a las críticas, ese proceso de paz ha empezado a funcionar. Así, los medios de comunicación debemos autoevaluarnos y ser autocríticos por el papel que no hemos jugado en el crecimiento de esta corrupción…

Si queremos comprobar lo que decimos, solo basta comparar el papel de los medios en Brasil con el caso Lava Jato. Un sistema judicial dispuesto a desmantelar la red de corrupción se alió con los medios de comunicación y sacó a la luz la verdad para poder aplicar la justicia. En Panamá, en cambio,el sistema judicial se alió con medios para tapar la verdad, porque tocaba los intereses del poder.

Gracias a algunas personas con acceso a las informaciones, hastiadas de esta vergonzosa y frustrante situación hicieron llegar una parte de lo que se escondía y se esconde. Así llegamos a saber de los 10.7 millones de dólares que ha publicado La Estrella de Panamá y de las facturas que se pagaban directamente a los proveedores del Partido Panameñista, lo que demostró que en la red corrupta del caso Odebrecht el partido en el poder también está involucrado y la justicia no ha hecho su trabajo, ayudada por un silencio cómplice.

En estas revelaciones de La Estrella de Panamá, las redes sociales han sido clave; sin ellas no hubiésemos tenido la fuerza para que la verdad se abriera paso y emergiera… Porque la corrupción hay que combatirla venga de donde venga y la justicia debe aplicarse a todo aquel que cometió el delito y se enriqueció a costa del erario público. ¡Caiga quien caiga!

Como saben, soy un hombre de medios. Cuando tenía 10 años, un día fui con mi difunto padre a la casa de un tío a ver a Topoyiyo.¡Nunca antes había visto televisión! Llegamos antes de las 7 de la noche, en pleno noticiero. La pantalla de Canal 4 daba cuenta de la cruenta guerra de los sandinistas contra el régimen de Anastasio Somoza, a través de un reporte de Teletica. Vi cómo los reporteros, valientes, muy valientes para mí, describían la guerra desde el lugar de los hechos. Desde ese momento quise ser periodista.

Foro: Comprometidos combatiendo la corrupción Cecilio Simon Bayano digital (Foto Bayano digital)

Hoy, cuarenta años más tarde, me encuentro en este foro hablando sobre periodismo y corrupción. ¿Por qué permitimos que el país se nos fuera de las manos? ¿Por qué no defendimos el apostolado de decir la verdad y ser los ojos de la sociedad y, en su lugar, caímos presa de los intereses? ¿Por qué, con nuestro descuido, engordamos la corrupción? ¿Por qué solo hablamos de la corrupción política y dejamos pasar la corrupción en los medicamentos, donde una pastillita que vale 10 centavos en Colombia aquí la venden arriba de un dólar? ¿Por qué no hablamos de la corrupción en los alimentos, con la que hemos permitido que los productores abandonen el campo, porque la corrupción en las importaciones los está acabando? ¿Por qué la energía eléctrica está más cara que en cualquier otro país…? ¿Qué hemos hecho con la mafia en la venta de libros escolares desechables a precio de oro?

Como ven, el periodismo y los periodistas, con nuestro silencio cómplice, hemos permitido que la corrupción se enquiste y nos asfixie como sociedad y no hay otro camino que luchar para enderezar las cosas.

Como yo, otras personas también están preocupadas por lo que hoy atravesamos como país, pero las cosas hay que hacerlas bien, como la paz de Santos en Colombia. Creo que no hay otra forma de enrumbar Panamá sino a través de un Gran Diálogo Nacional. El inicio de este Gran Diálogo es este foro, porque hoy hemos logrado concertar en un mismo lugar a gente de diversos gremios y tendencias, todas preocupadas por el devenir de Panamá.

Tengo una hija de 12 años. Por ella lucho y lucharé. Dentro de cinco años tendré que enviarla a Europa o a Estados Unidos, para que continúe con su universidad con un nivel académico de primer mundo, que es lo que deseo para ella. Pero cuánto me arrepiento de no haber empezado a luchar antes, porque las familias que quieren una educación de primera para sus hijos, tienen que sacrificarse. Y si ese hijo o hija se queda trabajando en su nuevo país de estudio, es la fuga de talento que hace años estamos fomentando y lo hemos aceptado como si nada. Y me pregunto, ¿por qué los medios y periodistas no hemos abordado estos temas a profundidad? ¿Por qué Panamá no tiene educación de primer mundo? ¿Por qué nuestra Universidad de Panamá no es la nueva Harvard de Latinoamérica? ¿Por qué esta universidad ISAE, que nos acoge hoy, no es la nueva Cambridge? Es probable que con todo ese dinero que se han llevado los corruptos hubiésemos podido tener esas universidades de primer mundo.
Lo que digo sí es posible. Es posible cuando todos nos unimos como lo hemos hecho hoy…

Yo decidí ser un hombre bueno y he decidido luchar y junto a un grupo de amigos creamos la Fundación Panamá Primer Mundo. Queremos que esa fundación trabaje con todos los gremios y fuerzas vivas del país en ese Gran Diálogo Nacional y reactivemos la Concertación Nacional, porque Panamá no merece seguir por una senda corrupta. Y los medios y periodistas, como dije antes, deben apuntar en el combate a la corrupción pero en todos los niveles, porque nuestra meta debe ser alcanzar el grado de desarrollo como país y es posible si todos trabajamos como lo hicimos por la recuperación de la Zona del Canal.

Me pregunto, ¿cuál va a ser el papel de los medios? ¿Vamos a seguir sin darle a la sociedad la orientación correcta, democrática, con cabida a la diversidad del pensamiento para que pueda llegar a conclusiones justas y correctas?…

A los problemas acumulados debemos darle una solución antes del 20. Vienen las elecciones. Los medios y los periodistas debemos involucrarnos en una solución razonada, porque no debe seguir ese periodismo mezquino que engorda la corrupción. Por eso lucho, por eso vivo y porque no quiero que mis nietos me digan en un futuro: ¡Abuelo, fuiste un PENDEJO, porque no luchaste cuando debías luchar!

¡Muchas gracias y buenas noches!

 

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