Despedida a Juan Aquiles Ponce Franco

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Hasta siempre, Juan Aquiles.

 

Por Gonzalo Delgado Quintero

Comunicador social

 

El pensamiento hegeliano iluminó e inundó su ilimitada mente. Esa genial convergencia dio a luz la prolija contribución literaria y conceptual del filósofo y comunicador social panameño, Juan Aquiles Ponce Franco.

 

Como buen discípulo y luego maestro de la Doctrina del Ser, el pensamiento idealista de Aquiles Ponce puntualiza, aún más, la idea del momento abstracto. Como escribiera Hegel: “El puro ser marca el inicio, porque tanto es pensamiento puro como a la vez el elemento inmediato, simple e indeterminado; y el primer comienzo no puede ser nada de mediato ni de más precisamente determinado”.

 

Es eso, lo que el gran filósofo alemán y nuestro pensador panameño llamaron el “Ser en Sí”, que vendría a significar en un lenguaje más sencillo, el encuentro con nosotros mismos. Ello es, según Ponce Franco, lo que envuelve la totalidad de potencialidades a desarrollar en una realidad determinada. Lo que está sucediendo aquí y ahora, es parte extendida del legado que heredamos, pero también el que dejaremos.

 

A lo mejor, para el resto de los mortales, es demasiado profundo el pensamiento de Georg Wilhelm Friedrich Hegel. Incluso, los más versados pensadores catalogan a este filósofo germano como el más profundo y difícil por la amplitud de sus temas. Sin embargo, ese concepto filosófico, por el contrario, fue comprendido y abrazado con furor por Juan Aquiles Ponce Franco, quien además de desarrollarlo, dejó en pleno siglo XXI, su propio legado, plasmado en sus diversos ensayos, muchos de ellos inéditos.

 

Aquiles, estoy seguro, se encontró asimismo. Él parte ahora a las dimensiones abstractas, sobre las que tanto reflexionó y a las que muchas veces dio explicación lógica. A lo mejor, sigue concentrado en esos temas polémicos y polivalentes. A lo mejor, sigue tratando de sustentar que la duda es lo único concreto y racional del pensamiento. Donde ahora estés, debes estar seguro de que tu gran contribución intelectual servirá a la presente, pero sobre todo a las futuras generaciones y las que todavía están por nacer.

 

Suerte Amigo y hasta luego de parte de tus compañeros y en especial de éste, tu discípulo.

 

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