Crisis social en Panamá se hace cada vez más honda

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Movilizaciones populares acosan al gobierno panameño.

Crisis social en Panamá se hace cada vez más honda

Bayano digital incluye en esta edición un análisis realizado por el movimiento Polo Ciudadano, que examina la realidad nacional y los principales hechos acaecidos en los dos años de gobierno. El documento compartido con los lectores representa un balance útil para generar un debate sobre los problemas retos sociales que deberían enfrentar los panameños, aunque no detalla las presiones externas y algunos de sus puntos de enfoque pueden ser enmarcados en la subjetividad.

Pronunciamiento del Polo Ciudadano

  • A dos años de gobierno de Juan C. Varela, se sigue profundizando la crisis social en el país.

Hace dos años tomó posesión de su cargo el actual presidente de la república Juan C. Varela, Polo Ciudadano pregunta: ¿Cuál es el balance real de su gestión?, Claramente negativo, desde el punto de vista de los intereses populares. Peor aún, la percepción generalizada es de fracaso en todo lo ancho de la palabra. Lo reconocen las encuestas que le dan un índice de desaprobación del 56%.

Recordemos que el gobierno que encabeza Juan C. Varela es una coalición política que cuenta con el apoyo de su Partido Panameñista, el Partido Popular, una parte considerable del PRD que le asegura el control de la Asamblea Legislativa, a la que ahora se ha sumado una fracción de 16 diputados de Cambio Democrático. Por ende, el fracaso del gobierno de Varela es un fracaso del conjunto de los partidos existentes en el antidemocrático y oligárquico régimen político panameño.

No es percepción, sino una cruda realidad: Varela ha fracasado en proveer a la población panameña de servicios públicos de mínima calidad. El estado caótico de la salud pública ha quedado al descubierto con la crisis creada por la epidemia del mosquito (dengue, Zika, Chikungunya) o de la gripe A (H1N1). Sumado a ello, las quejas diarias sobre la falta de insumos y medicinas en policlínicas y hospitales. La educación pública es un desastre que se evidencia a diario en las protestas de educadores y padres de familia, con el estado de deterioro en las escuelas, con docentes que a estas alturas del año escolar no han cobrado y con la posibilidad de que el MEDUCA no cumpla con el aumento salarial estipulado.

Del transporte público ni hablar, pues la anarquía de los “piratas” campea en un sistema de la ciudad de Panamá, que había prometido poner orden y en el que se invirtieron uno 500 millones en el sistema Metrobús y 2000 millones en el metro. ¿La recolección de basura? Un desastre, en particular en los municipios donde se privatizó su recolección, como en San Miguelito y en el propio centro de la ciudad, ayudando a la proliferación de moscas y ratas, como principales focos de enfermedades para la población

Varela había prometido en la campaña electoral llevar agua potable a todos los rincones urbanos y establecer un sistema eficiente de excretas, Sin embargo, las propias cifras oficiales muestran lo lejos que está de cumplir con ese objetivo trazado por ellos mismos. El “Nuevo Colón” está bien verde. Ha sido pura propaganda y aún no se ven los resultados.

Otro fracaso importante, pese a los argumentos de los funcionarios, es en el “control de precios” a la canasta básica alimenticia. Por un lado, los productos de precios “controlados” escasean o son difíciles de encontrar, y por el otro, los precios de los demás productos han seguido aumentando y en la mayoría de los casos no están controlados. Sin mencionar que los salarios no han sido equiparados a la inflación, que ha empezado a aumentar el desempleo abierto (sobre el 5%), que se suma al desempleo encubierto (informalidad sobre el 40% de la fuerza laboral) y que el Producto Interno Bruto (PIB) se ralentiza a (4% en 2016).

¿Y qué decir de la seguridad pública? Donde la criminalidad además de aumentar en la ciudad capital, se ha extendido a las ciudades del interior y donde el estado de las calles en horas de la noche son intransitables para los ciudadanos decentes.

Pese a los festejos con que recientemente se ha inaugurado el tercer juego de esclusas y la ampliación del Canal, la realidad es que los recursos que entrega al estado siguen siendo insuficientes para resolver las demandas sociales, mientras un puñado de millonarios oligarcas controla su Junta Directiva en su beneficio, al igual que las áreas revertidas que usufructúan empresas nacionales y extranjeras exoneradas de impuestos.

En beneficio del presidente Varela, debemos decir que su fracaso no es personal, ni exclusivo de su “tortuguismo” gubernamental, sino que es el fracaso de un régimen político oligárquico y corrupto impuesto por la invasión norteamericana de 1989. Un fracaso acumulado de 26 años de gobiernos títeres y corruptos iniciados con Guillermo Endara, siempre al servicio del neoliberalismo y posteriormente disfrazados con las máscaras del PRD, con Ernesto Pérez Balladares y Martin Torrijos en su momento, con el Panameñismo de Mireya Moscoso, y el de Cambio Democrático con Ricardo Martinelli Berrocal, y nuevamente hoy con el Panameñismo y Partido Popular con Juan C. Varela a la cabeza.

Hoy, más que nunca, se requiere en nuestro país, una alternativa política nueva, que responda a los reales intereses populares, que barra con el régimen corrupto de la oligarquía y sus partidos títeres del neoliberalismo, para instaurar una democracia real y participativa, donde el norte sea el mejoramiento en la calidad de vida del pueblo panameño y de la clase trabajadora.

Lamentablemente, las divisiones sectarias y soberbias de algunas expresiones impiden avanzar unidas a las fuerzas populares para la construcción de la alternativa política en la dirección correcta y del verdadero cambio popular.

El Polo Ciudadano vigilante y crítico ante el rumbo caótico que lleva el actual gobierno de Juan C. Varela y sus séquitos, reitera y mantiene su compromiso de militancia en esa búsqueda y esfuerzo de organizar y concienciar a nuestra juventud, a los estudiantes, a la clase trabajadora y sectores populares, indígenas, campesinos, magisteriales, comunales, y profesionales; en la cotidiana lucha por construir esa alternativa que el momento histórico demanda, y mantiene su mano extendida para todos aquellos que crean en la construcción de la unidad política y revolucionaria con las organizaciones populares.

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