Aparecen en Canadá las abejas zombi

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Un gusano emerge de una abeja parasitada por la mosca Apocephalus borealis. (Crédito de la foto: John Hafernik).

Aparecen en Canadá las abejas zombi

Por Rufo Valencia | amlat@rcinet.ca

El pasado mes de julio, en las afueras de la ciudad de Nanaimo, en la isla de Vancouver, la apicultora Sarah Wallbank notó que sus abejas actuaban de manera extraña.

Ella observó que algunas de ellas salían del panal a volar en la noche, que es un período en el que normalmente las abejas descansan y que volaban hacia la luz instalada a la entrada de su casa, estrellándose constantemente contra ella.

La apicultora Sarah Wallbank había instalado su primera colmena en el patio de su casa en abril de este año. Sin embargo, pese a ser una novata en el oficio, aquella conducta de las abejas le pareció extraña. Ella hizo una búsqueda en Internet, lo que la llevó a la página web de ZomBee Watch, un proyecto ciudadano de ciencia con sede en la Universidad de San Francisco que rastrea las abejas que presentan un comportamiento zombi.

Lo que descubrió es que sus abejas estaban infectadas con gusanos parásitos mortales que hacían que las abejas se comporten como zombis, algo detectado por primera vez en Canadá.

“Estas abejas estaban tan frenéticas”, dijo Wallbank a la radio pública canadiense, añadiendo que era como si alguien estuviera golpeando agitadamente sus dedos en un escritorio.

Luego las abejas cayeron al suelo, arrastrándose en círculos hasta morir a las pocas horas.

“Ver esto es un espectáculo de lo más triste y extraño,” dijo Wallbank.

La página web ZomBee Watch le aconsejó que recoja las abejas muertas y tome una serie de fotografías para mandarlas después como prueba de la expansión del parásito que afecta a estos insectos.

Ella tenía que mandar una primera fotografía al colectar el cuerpo de la abeja poco después de su muerte. Otra fotografía tenía que ser enviada cinco a siete días después, cuando los gusanos salen del cuerpo de la abeja y forman pupas de color marrón. La última foto debía ser tomada entre 14 a 30 días después, cuando emerge de la pupa una pequeña mosca fórida, la apopcephalis borealis, que es más pequeña que la mosca de la fruta.

Wallbank comenzó a mandar las imágenes, y tras la segunda imagen mostrando las pupas marrón, ella recibió una confirmación de parte de Brian Brown, experto en la mosca fórida en el Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles, que le confirmaba que sus abejas eran “abejas zombi” infectadas con la larva o gusano de una mosca parasitoide, la apopcephalis borealis.

El profesor de biología de la Universidad de San Francisco, John Hafernik, junto a sus colegas, informó por primera vez sobre las abejas parasitadas en 2012 en un artículo científico.

Después de ser infectadas con una mosca parásita, las abejas abandonan sus colmenas para congregarse en la noche cerca de fuentes de luz, muriendo al final tras un comportamiento desorientado.

Los parasitoides son organismos parásitos que no sólo viven de sus anfitriones, sino que eventualmente los matan. Las moscas fóridas hembra infectan a las abejas cuando se aproximan al vientre y luego la penetran mediante una punción realizada con un órgano en forma de aguja o puñal llamado ovipositor, que le sirve para depositar los huevos en el interior de la abeja, que luego se convierten en gusanos que luego devoran viva a la abeja desde su interior.

La apopcephalis borealis se encuentra en toda América del Norte, desde Alaska hasta el sur de Estados Unidos. Previamente era conocida por parasitar abejorros o avispas chaqueta amarilla, explica John Hafernik, profesor de biología en la Universidad Estatal de San Francisco.

Pero es solamente desde la década pasada que se ha descubierto que estas moscas fóridas parásitas también atacan a las abejas en Estados Unidos. Ahora, con las observaciones de Sarah Wallbank en Nanaimo, en la provincia canadiense de Columbia Británica, se confirma el mismo fenómeno en Canadá.

Wallbank dijo que tuvo una reacción mixta ante noticia. Por un lado, dijo que estaba contenta de poder ayudar a los científicos a mantener su atención puesta en la salud de las abejas, pero por otro lado le parece decepcionante que haya otro depredador de las abejas. Ella también notificó a las autoridades del Ministerio de Agricultura sobre su nuevo descubrimiento.

Esta mosca parásita es una amenaza más para las abejas en un momento en que muchas colmenas ya están sufriendo enfermedades causadas por virus, por hongos, además de una infección de ácaros parásitos y los efectos mortales de los pesticidas.

El profesor de biología de la Universidad Estatal de San Francisco, John Hafernik, lanzó el proyecto ZomBee Watch en 2012, después de haber detectado por primera vez la infección entre las abejas en el área de San Francisco.

Desde entonces, la gente en toda América del Norte ha mandado unas 886 fotografías y muestras para las pruebas. Abejas infectadas han sido encontradas a lo largo de la costa oeste de Estados Unidos y en Dakota del Sur. También fueron halladas por primera vez en Nueva Inglaterra en 2013 y en el Estado de Nueva York en 2015.

Hafernik señaló que abejas infectadas podría estar en áreas cercanas a Canadá, así como en la provincia de Ontario. Añadió que esta mosca fórida parásita es común en partes de Canadá. Por ejemplo, un estudio encontró que el 60 por ciento de los abejorros en Alberta están infectados con esta mosca parásita.

Una de las grandes interrogantes es saber si la habilidad de esta mosca parásita para infectar las abejas es un fenómeno reciente o es simplemente algo que hasta ahora pasó desapercibido a los ojos de los investigadores.

La apicultora Sarah Wallbank, que vive cerca de Nanaimo, en Columbia Británica, donde descubrió a abejas zombi. (Sarah Wallbank).
La apicultora Sarah Wallbank, que vive cerca de Nanaimo, en Columbia Británica, donde descubrió a abejas zombi. (Sarah Wallbank).

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