La batalla paraguaya por la reelección presidencial

0
37
El ex presidente paraguayo Fernando Lugo reitera sus aspiraciones electorales. (Foto: Internet).

La batalla paraguaya por la reelección presidencial

Por Julio Fumero

Asunción (PL) – Desde que por primera vez el Partido Colorado habló de reelección presidencial en Paraguay en beneficio de su mentor, el mandatario Horacio Cartes, mucha lluvia ha mojado el país, asiduas tormentas incluidas.

Pero no se trata solo de agua, sino de otras lluvias, las políticas, que inundan el territorio nacional para desembocar en una lucha desde posiciones favorables o adversas a la necesidad de incluir esa figura en la Constitución.

Porque la carta magna prohíbe la reelección, aunque los mismos que libran la contienda adversan o defienden las interpretaciones de su articulado al respecto.

La facción llamada oficialista de la gubernamental Asociación Nacional Republicana-Partido Colorado (ANR-PC) denominada Honor Colorado, presidida por Pedro Alliana, más en la práctica guiada por Cartes, quiso llegar a esa posibilidad mediante una enmienda constitucional.

Después de muchas idas y regresos, alabanzas y críticas, propuestas y contrapropuestas, la certeza en un rechazo total -tras varios parciales- llevó a la organización a retirar su proyecto del órgano legislativo.

Porque a la oposición política formal se sumó el ala disidente de la ANR-PC, nombrada Colorado Añetete (real, en guaraní), que encabeza el senador y extitular del Congreso Mario Abdo Benítez, quien ya inició su labor proselitista porque quiere ser candidato para las elecciones de 2018.

A partir de ahí, los seguidores de Cartes empezaron a hablar de reforma constitucional, pero es un trámite muy engorroso y demorado como para permitir el cambio antes de los comicios, por lo cual ahora acuden a otra vía.

Para entenderla es menester recordar qué ha pasado en el ínterin de este periodo de meses y cuál es la estrategia de combate de los colorados oficialistas.

El caso es que existe un señor, ex obispo él, llamado Fernando Lugo, quien por obra y gracia de los mismos colorados en 2012 fue separado de la presidencia que ejercía constitucionalmente mediante un llamado golpe de Estado parlamentario.

Lugo es ahora senador por el Frente Guasu (FG), concertación de partidos y movimientos de la izquierda paraguaya, agrupación que defiende denodadamente el derecho de éste a presentarse como aspirante al sufragio de 2018.

Sus detractores lo rechazan con el argumento de la prohibición en la carta magna, pero el FG afirma y reafirma que eso no cuenta para Lugo, pues la letra sobre reelección se refiere a presidente y vicepresidente en el ejercicio del poder, no a quienes lo hayan sido alguna vez, más en este caso que no pudo cumplir su mandato completo.

Y Lugo emprendió, en su carácter de senador de la República, un proceso de reuniones públicas en el interior del país con ciudadanos de todo credo ideológico, incluidos colorados, para debatir los problemas nacionales y cómo solucionarlos.

Atento a ello, el FG asegura cómo el otrora jefe de Estado recibe un amplio respaldo popular, tanto como para ganar un nuevo periodo en los próximos comicios.

Entonces este es el nuevo frente de batalla de la ANR-PC, atacar a Lugo con la alegación de que hace una ‘campaña prohibida’ (no ‘engañosa’, como publican aquí los medios) por la Presidencia sin estar habilitado.

Con ese motivo, el partido gubernamental presentó una acusación de tal contenido ante el poder Judicial pues pretende un fallo en contra del ex obispo, al aseverar que a éste la ley de leyes sí lo restringe en su aspiración.

El jefe de Relaciones Internacionales del FG, Ricardo Canese, explicó a Prensa Latina que la intención con ese accionar, mediante la figura de la certeza constitucional, no es tanto inhabilitar a Lugo como beneficiar a Cartes.

Es que de lograr el objetivo, esa categoría permite acudir a otro artículo de la carta magna, el cual permite la reelección del presidente en funciones si renuncia al cargo seis meses antes de las elecciones.

Todo un rejuego de la directiva colorada, aunque niega que acuda a dicha certeza para lograr otro mandato para su líder, como también refuta “tenerle miedo” a Lugo y estar segura de la eventual victoria de su candidato.

Acerca de esa seguridad, Canese mencionó que es una ilusión, al reiterar el gran apoyo recibido por el exmandatario en sus apariciones públicas -refrendado incluso por encuestas-, sobre todo de las amplias mayorías de los ciudadanos más vulnerables de la sociedad paraguaya.

Un pronunciamiento reciente del FG, enviado a Prensa Latina, explica cómo los colorados afirman que Lugo realiza “propaganda electoral” prohibida porque viola un precepto del Código Electoral.

Ese dicta que está prohibida la propaganda electoral que propugne “la instigación a la desobediencia colectiva, al cumplimiento de las leyes o de las decisiones judiciales”.

¿Cómo lo refuta el FG? Afirma que Lugo sí hace política, pues como senador y “actor político importante en el escenario nacional” tiene “una vida política activa y realiza constantes encuentros con ciudadanos de toda la República”.

“Promover la aprobación de un proyecto de ley determinado, o promover visiones de país significa hacer política y bien puede considerarse campaña política, cosa que es absolutamente legítimo”, agrega la agrupación.

Niega entonces que el ex presidente realice “campaña electoral”, “campaña proselitista’ ni ‘propaganda electoral”. ‘Mal puede hacer esto -añade- siendo que todavía no se ha abierto el calendario de inscripciones para las elecciones generales 2018”.

Conclusión textual del FG: “La supuesta ‘propaganda prohibida’ de la ANR, no puede estar prohibida porque simplemente No es propaganda electoral”.

Así las cosas, prosigue esta batalla en Paraguay, en la cual la segunda fuerza política, el Partido Liberal Radical Auténtico, se limita a oponerse a unos y otros por una sencilla razón: no cuenta con nadie para una eventual reelección y quiere el triunfo de un correligionario.

Deja un comentario