Identificación de tiburones es prioritaria en Panamá

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Identificación de tiburones es prioritaria en Panamá

La metodología de identificación contribuye a la aplicación de Apéndice II en el Convenio CITES de exportación de especies en peligro de extinción. De hecho, los tiburones están en el tope de la cadena alimenticia en los mares.

Diferentes instituciones administrativas y judiciales participan en experiencia para intercambiar información que lleve a la puesta en práctica de protocolos unificados.

(Elaborado con información del Ministerio de Ambiente)

Funcionarios de diferentes instituciones participaron en la ciudad de Panamá en una jornada de identificación de especies de tiburones, con la aplicación de técnicas de análisis morfológico de aletas en la segunda jornada del taller para fortalecer capacidades en la aplicación del Convenio CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), en trámites de exportación.

En la segunda jornada, los participantes del taller hicieron prácticas de reconocimiento de diferentes especies para capacitar a los asistentes en fases de recolección de datos para adelantar posibles procesos administrativos y penales a los infractores, y en la aplicación de disposiciones del Convenio CITES para autorización de exportación de partes de tiburones.

La iniciativa busca preparar a personal en la región, en contra del aleteo de tiburones, una actividad que consiste en mutilar las aletas a esos animales, que luego son arrojados vivos al mar para que mueran. Las aletas tienen un alto valor en el mercado internacional, especialmente en Asia, donde son utilizadas como ingredientes de sopas que son servidas a invitados en fiestas y bodas.

Durante el segundo día de actividades, los facilitadores del taller, Sebastián Hernández y Maike Heidemeier, de la Universidad Véritas en Costa Rica, explicaron la forma de aplicar el protocolo de identificación, que supone el análisis científico a través del reconocimiento morfológico de la aleta de tiburón, con el objetivo de determinar la especie, tallas y otras características que ayudarán a reconocer el individuo, objeto del estudio.

Hernández dijo que este tipo de aplicación de técnicas de reconocimiento de aletas constituye un paso adelante, porque “se está coordinando con la comunidad científica en la identificación de las aletas de tiburón y es importante porque se entrena a personal que está involucrado en la cadena de custodia”.

Añadió que este tipo de capacitación debe tener continuidad para no perder la oportunidad de contar con información actualizada sobre las especies y, sobre todo, para frenar la proliferación del tráfico de aletas de tiburón. “En ocasiones, se tiene duda y entonces la genética entra a jugar un papel esencial”, afirmó el especialista.

Convocados por la organización de la Dirección de Costas y Mares de MIAMBIENTE, en el taller participaron funcionarios de la Autoridad de los Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP), el Ministerio Público, la Policía Nacional, la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) y unidades en los puestos de control en los aeropuertos Marcos A. Gelabert y Tocumen.

Por su parte, Zuleika Pinzón, directora de Costas y Mares de MIAMBIENTE, dijo que la adopción de medidas como la aplicación de los registros CITES para la exportación contribuye a crear mecanismos legales y sostenibles para el comercio de esas especies. Reseñó que en los últimos 50 años, la población de tiburones ha disminuido entre un 90 y 95%, a causa del aleteo y la sobrepesca.

Alvis Taylor, funcionario con seis años de experiencia en MIAMBIENTE y quien se desempeña en la actualidad como inspector en el aeropuerto Marcos A. Gelabert, dijo que casi no le ha tocado atender estos problemas de aletas de tiburones, pero que el taller le brindó información para estar preparado. “Es algo que no se había manejado y cuando ocurra, tendré mayor conocimiento”.

A su vez, Marta Moreno, del Departamento de Áreas Protegidas y Vida Silvestre en la Dirección Metropolitana de MIAMBIENTE, opinó que la metodología empleada es esencial, luego de los dos decomisos de aletas realizados en el aeropuerto de Tocumen, en diciembre de 2015 y enero de 2016.

“Esperamos una segunda parte para ver otros aspectos sobre cómo trabajar sobre muestras frescas y comprender mejor lo que ocurre con el aleteo”, dijo con entusiasmo Moreno tras asistir al taller.

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