El vuelo de Ícaro

Por Cecilio E. Simon E.

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En mi artículo “El ovillo de Ariadna”, del 31 de agosto de 2014, describí los tres anillos del laberinto de la corrupción, construidos por el ex presidente Ricardo Martinelli. Señalo que:

El primero, fue encabezado por el propio Martinelli e integrado por sus familiares y un selecto elenco empresarial denominado Círculo Cero. Los participantes en este anillo se beneficiaron de los megaproyectos (en los que se invirtió más de 13.500 millones de dólares), de las concesiones mineras, hidroeléctricas, de tierras nacionales y, en general, de las contrataciones públicas.

El segundo, fue diseñado para crear una red de complicidades. En él están los ministros, directores, diputados (de gobierno y oposición), dirigentes del partidos (de gobierno y oposición) y tránsfugas.

El tercero, fue creado para legitimar y servir de escudo protector de todas las operaciones de corrupción. En ese anillo, se ubica a la mayoría tarifada (sobornada) de diputados, la Contraloría General de la República, la Fiscalía General Electoral, el Ministerio Público y la Corte Suprema de Justicia, con parcialidades identificadas.

Al final del artículo, resalto las alternativas que enfrentaría el nuevo gobernante y cito: ante esta compleja maraña urdida para burlar la demanda de transparencia, rendición de cuentas y certeza del castigo, el gobierno del presidente Juan Carlos Varela enfrenta tres disyuntivas: 1) asirse al “Ovillo de Ariadna”, tejido por la sociedad, para enfrentar al “minotauro de la corrupción” con la decisión de Teseo, para salir invicto del laberinto; 2) vagar extraviado por el laberinto, en tanto la bestia, aún insatisfecha, se alimenta de la “res pública”; 3) tomar el camino de Ícaro, hijo de Dédalo: emprender con parsimonia, un vuelo hacia el sol, con alas de cera y sucumbir en el intento ante un Círculo Cero renovado. ¡Ese es su dilema!

En 20 meses de gobierno, los acontecimientos marcaron la hoja de ruta en la batalla contra la corrupción: Teseo atravesó con fuerza el tercer añillo y rápidamente controló a los otros órganos del Estado e instituciones públicas claves que eran controladas por Martinelli. En esta batalla, obtuvo la más contundente victoria, con el juicio y condena de un magistrado de la Corte Suprema de Justicia. En el combate por el control de este círculo, Teseo perdió un brazo estratégico. MOVIN (el movimiento político “parapartidista” creado para acompañarlo en su cruzada), legitimó la designación de dos magistrados que, horas después de su juramentación, reeligieron al cuestionado presidente de la Corte Suprema de Justicia.

Para diezmar el segundo anillo, se concentró parcialmente en la red de complicidades creada en el Programa Ayuda Nacional (PAN), apoyado en la delación que hace Martinelli de sus aliados desechables en el PAN. El ex presidente entregó, a un comentarista de televisión, parte expediente que sirvió de señuelo para la investigación. ¡Sacrificar los caballos para salvar el rey, fue la jugada!

En la estrategia de Teseo, combinó crispación mediática y prisión preventiva (empleada como condena prepago) decretada contra más de la mitad del gabinete, directores, funcionarios y una selección de empresarios vinculados al régimen de Martinelli. Ahora, después de un año de condena prepago y los escándalos de corrupción de la presente administración, se caen los casos judiciales y se otorgan otras medidas cautelares, como casa por cárcel.

La batalla estratégica debió ser en el primer anillo. Sin embargo, Martinelli se mantiene invicto por el blindaje de la extorsión y el chantaje con el que se ha rodeado (conozco el pedigrí de todos, decía en su momento). La vindicta pública aún no alcanza los cuestionados sobrecostos en los megaproyectos (Metro, hospitales, puentes, carreteras, pasos a desnivel, etc.), en los que supuestamente está involucrado el exmandatario y su Círculo Cero. Según cálculos realizados, la lesión patrimonial podría representar entre 3.000 y 4.000 millones de dólares. Por el contrario, se restablecieron contrataciones previamente suspendidas, se otorgan nuevos proyectos y se exime de responsabilidad a empresas acusadas de corrupción, incluso en otros países.

Los casos más emblemáticos son la Constructora Odebrecht, contratada por ésta administración para el desarrollo de nuevos proyectos por 2.000 millones de dólares, y la italiana Finmeccanica, vinculada al escándalo por la compra de radares y con la que se negoció y se reconoció que supuestamente no hubo coima.

Sin duda, Teseo perdió el ovillo de Ariadna en medio de una feroz lucha de los poderes fáticos para controlar el territorio construido por Martinelli, y ahora vaga por el primer anillo. Al parecer, decidió salir del laberinto y volar hacia el sol, con la parsimonia del vuelo de Ícaro, dejando flotar en el ambiente una pregunta: ¿cómo atacar al Círculo Cero renovado, sin afectar a los intereses de los poderes fácticos, inicialmente aliados al proyecto depredador de la “respública”, que encomendaron a Martinelli, y luego se distanciaron de él por su rapacidad individualista? Esa es la pregunta.

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