El mar robado a Bolivia

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Exigen salida soberana al mar para Bolivia.

Por Franklin Ledezma Candanedo
Periodista, escritor y miembro del Comité Panameño Mar para Bolivia

Eduardo Galeano, escritor uruguayo y autor de ‘Las Venas Abiertas de América Latina‘, quien murió el 13 de abril, 2015, en su última declaración pública, dio un espaldarazo a la causa marítima boliviana al señalar que el Libro del Mar, con que Bolivia difunde su derecho soberano a una costa, debería intitularse el “Libro del Mar Robado”, haciendo referencia a la invasión chilena de la que fue víctima Bolivia en 1879, cuando quedó mediterránea.

La última aparición pública del escritor tuvo lugar a finales de febrero de ese año, para recibir al presidente de Bolivia, Evo Morales. El mandatario visitó Montevideo con motivo del cambio de mando entre José Mujica y el ahora presidente Tabaré Vázquez.

En esa oportunidad, Galeano aseguró categóricamente: “Bolivia es un ejemplo de dignidad para Latinoamérica” y destacó los cambios que vive el país resultado del liderazgo del primer Presidente indígena en la región.

El autor uruguayo dedicó gran parte de su obra a Bolivia. A continuación, extractos de algunos de sus libros, artículos y declaraciones en los que se refirió al país.

La Guerra del Pacífico

“Mientras los chilenos, los peruanos y los bolivianos intercambiaban balas en el campo de batalla, los ingleses se dedicaban a quedarse con los bonos, gracias a los créditos que el Banco de Valparaíso y otros bancos chilenos les proporcionaban sin dificultad alguna. Los soldados estaban peleando para ellos, aunque no lo sabían”. Las Venas Abiertas de América Latina (1971).

Los mineros y el estaño

“Al fin y al cabo, el envase de hojalata identifica a los Estados Unidos, tanto como el emblema del águila o el pastel de manzana. Pero el envase de hojalata no es solamente un símbolo pop de los Estados Unidos: es también un símbolo, aunque no se sepa, de la silicosis en las minas de Siglo XX o Huanuni: la hojalata contiene estaño, y los mineros bolivianos mueren con los pulmones podridos para que el mundo pueda consumir estaño barato. Media docena de hombres fija su precio mundial. ¿Qué significa, para los consumidores de conservas o los manipuladores de la bolsa, la dura vida del minero en Bolivia?”. Las Venas Abiertas de América Latina (1971).

El narcotráfico

“La droga es tan norteamericana como el pastel de manzanas, norteamericana como tragedia y también como negocio, pero la culpa la tienen Colombia, Bolivia, Perú, México y demás malagradecidos”. Patas Arriba, la Escuela del Mundo al Revés (1998).

La Guerra del Gas

“Pero el país que quiere existir, donde la mayoría indígena no tiene vergüenza de ser lo que es, no escupe al espejo. Esa Bolivia, harta de vivir en función del progreso ajeno, es el país de verdad. Su historia, ignorada, abunda en derrotas y traiciones, pero también en milagros de esos que son capaces de hacer los despreciados cuando dejan de despreciarse a sí mismos y cuando dejan de pelearse entre ellos”. El país que quiere existir (2013), artículo publicado en varios medios tras los hechos de octubre negro.

Evo Morales

“El más grave defecto de Evo consiste en que la gente le cree, porque trasmite autenticidad hasta cuando hablando castellano, que no es su lengua de origen, comete algún errorcito. Lo acusan de ignorancia los doctores que ejercen la maestría de ser ecos de voces ajenas. Los vendedores de promesas lo acusan de demagogia. Lo acusan de caudillismo los que en América impusieron un Dios único, un rey único y una verdad única. Y tiemblan de pánico los asesinos de indios, temerosos de que sus víctimas sean como ellos”. La Refundación de Bolivia (2005), artículo escrito tras la victoria electoral que llevó a la Presidencia a Evo Morales.

Intelectuales chilenos ratifican la idea cierta del mar robado

“Chile tiene una centenaria deuda con Bolivia y estamos dispuestos a emprender una solución histórica. Bolivia retornará soberana a las costas del Pacífico” (Salvador Allende, presidente de Chile, 1970).

“No olvidemos por un instante que no podemos ahogar a Bolivia…privada de Antofagasta y de todo el Litoral que antes poseía hasta el río Loa, debemos proporcionarle por alguna parte un puerto suyo, una puerta de calle que le permita entrar al interior sin zozobra, sin pedir venia. No podemos ni debemos matar a Bolivia…” (Domingo Santa María, Ministro de Relaciones Exteriores de Chile, 1879-1880).

“El resultado de mi investigación documental que inicié en 1979, no me dejó dudas que la causa marítima boliviana es justa y que los esfuerzos para regresar soberanamente a las costas del Océano Pacífico, es legítimo…Por eso, simpatizo con el esfuerzo tenaz de Bolivia, de no abandonar jamás su propósito de recuperar aunque sea una franja o corredor que la conecte con el mar en forma soberana. Para Bolivia, esto es un asunto de dignidad nacional, de honor patrio” (Cástulo Martínez, Historiador chileno, 2011).

“A Bolivia hay que darle una salida al mar” (José Antonio Gómez, exministro de Defensa de Chile-2013).

“Es importante resolver el problema del mar de Bolivia, porque no es un país que haya nacido así y eso afecta no solamente su economía, sino también su cosmovisión. Nosotros tenemos la mejor voluntad de ser contribuyentes activos a un proceso de mutuo acuerdo entre los pueblos, gobiernos y Estados para asumir una solución al tema” (Lautaro Carmona, en la época Vicepresidente de la Cámara de Diputados de Chile-2014).  

Respaldo solidario de Panamá

A través de la “Declaración de Panamá” (24/03/1975), el dirigente progresista  Omar Torrijos Herrera, junto con los Presidentes de Colombia, Venezuela y Costa Rica, expresaron su “solidaridad con la justa aspiración de Bolivia de tener un acceso al mar”.

Meses más tarde, en la “Declaración de Santa Marta, Colombia”, se reiteró el apoyo de Panamá, ofreciendo su respaldo “…a la justa aspiración de Bolivia de restablecer su acceso directo y soberano al mar…”

Finalmente, durante el Primer Foro Internacional del Mar para Bolivia,  realizado en Panamá durante los días 31 de agosto y 1º de septiembre 2010, el canciller de la Dignidad, Juan Antonio Tack, ratificó la tesis cierta del “Mar Robado”, cuando expresó que “Bolivia debe acceder a su mar por territorios que fueron suyos”.

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