Consumidores rechazan antibióticos en la agricultura

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Consumidores rechazan antibióticos en la agricultura

 La resistencia a los antibióticos se está desarrollando y extendiendo a un ritmo que no puede controlarse mediante el desarrollo de nuevos fármacos. Por ello, los consumidores panameños deben ser mejor protegidos.

 Consumers International considera que se necesita una acción global urgente, así como establecer un marco regulatorio para la autorización y el control de la calidad de las medicinas veterinarias, que garanticen una separación entre vender y recetar medicinas veterinarias.

Autor: Consumers International (CI)

Si no se toman medidas urgentes para reducir el consumo global de antibióticos, podríamos enfrentarnos al retorno a una era donde simples infecciones pueden matar.

La práctica generalizada de la dosificación rutinaria con antibióticos de animales de granja (incluida la acuicultura) está contribuyendo a esta amenaza. De hecho, alrededor de la mitad de los antibióticos producidos en todo el mundo se utilizan en la agricultura. Gran parte de ellos son utilizados para promover un crecimiento más rápido y prevenir en lugar de tratar una enfermedad.

¿Qué hacer?

Consumers International propone que se adopten una serie de recomendaciones para reducir el uso de antibióticos en la agricultura. Entre ellas, figura la creación de sistemas nacionales para controlar y publicar el uso de antimicrobianos en animales productores de alimento, así como la prevalencia de la resistencia.

De la misma forma, CI propone que se eliminen los incentivos para los veterinarios que recetan antibióticos, y que se elabore e implementen directrices nacionales sobre el uso prudente de antimicrobianos en los animales productores de alimento, con la participación multidisciplinaria.

“Una era postantibióticos significa, en efecto, el fin de la medicina moderna como la conocemos”.

Margaret Chan, directora general de la OMS, Copenhague, 2012.

La resistencia a los antibióticos se está desarrollando y expandiendo a una tasa que no puede ser contenida por el desarrollo de nuevos medicamentos. Si no se toman medidas de manera urgente para reducir el consumo global de antibióticos, se puede enfrentar un retroceso a la era en la que infecciones simples podrían ser mortales.

Una práctica expandida de suministrar antibióticos de manera rutinaria a los animales de granja (incluida la acuicultura), está contribuyendo a esta amenaza. Cerca de la mitad de los antibióticos que se producen a nivel mundial son utilizados en la agricultura, la mayoría se utilizan para estimular el crecimiento más rápido y para prevenir, en vez de tratar, las enfermedades.

Los estudios que comparan las bacterias de los animales de granja a los que se les suministran antibióticos con las bacterias de las granjas orgánicas o que no utilizan antibióticos sistemáticamente encuentran bacterias menos resistentes y bacterias menos multiresistentes en los animales que no recibieron antibióticos.

Microorganismos portados por los animales de granja pueden transmitirse a los seres humanos a través del consumo de comida contaminada, del contacto directo con los animales o mediante una transmisión ambiental, por ejemplo, en aguas o suelos contaminados.

La codificación genética, para comprobar la resistencia antimicrobiana (RAM), se puede transmitir desde microbios portados por animales a microbios que causan enfermedades a los seres humanos. Pruebas recientes a la carne y a las aves de corral, realizadas por las organizaciones de consumidores y las autoridades nacionales, han encontrado niveles alarmantemente altos de bacterias resistentes a los antibióticos.

Ello incluye los patógenos de transmisión por los alimentos conocidos: Campylobacter y Salmonella, que causan infecciones intestinales, pero además del Staphylococcus Aureus, Escherichia coli, y Enterococcus que son resistentes a la meticilina, y otros más que causan infecciones graves en otras partes del cuerpo. La resistencia a los medicamentos de última línea, que incluyen carbapenémicos, linezolid y vancomicina, se puede encontrar en las bacterias de los animales de granja.

Las siguientes recomendaciones establecen las medidas que Consumers International desea que se tomen para reducir el uso de antibióticos en la producción agrícola y ganadera. Este documento se centra en el uso de antibióticos en la producción agrícola y ganadera, incluida la acuicultura, sin embargo, CI reconoce que el problema debe ser abordado junto con los esfuerzos para reducir el uso de antibióticos en la salud humana, la medicina de animales domésticos y la producción agrícola, y como parte de los esfuerzos para abordar la resistencia a los antibióticos en general.

Recomendaciones:

 Eliminar los incentivos para los veterinarios que recetan antibióticos, y elaborar e implementar directrices nacionales sobre el uso prudente de antimicrobianos en los animales productores de alimento, con la participación multidisciplinaria.

 Ofrecer capacitación para veterinarios y agricultores, sobre el uso de estas directrices; implementar auditorías y entregar retroalimentación a los veterinarios y los productores agrícolas para que mejoren el cumplimiento. Elaborar y aplicar estrategias educativas que enfaticen la importancia y los beneficios de los principios de uso prudente, y brindar la información pertinente sobre la RAM a los productores, las partes interesadas y al público general.

 Introducir medidas para mejorar la salud animal y reducir la necesidad de tratamientos antimicrobianos, lo que incluye la aplicación de vacunas eficaces.

 Mejorar la gestión sanitaria para la producción de animales para alimento, al garantizar buenas prácticas de higiene y el cumplimiento de las prácticas recomendadas para la producción agrícola y ganadera.

 Utilizar el masivo poder de compra global para producir un cambio más rápido que solo con la medida gubernamental, y vitar, a nivel mundial, que se utilice toda carne que se haya producido con animales que recibieron antibióticos para estimular el crecimiento.

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