Panama papers o el canto parsimonioso del buitre

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Panama papers o el canto parsimonioso del buitre

Especial para Bayano

Bajo la denominación de Panama Papers, el mundo acaba de conocer informaciones que develan una trama en la que una firma panameña es señalada como protagonista de primera línea.

Panama Papers –según ha trascendido– fue el resultado de un año de investigación realizado por el llamado Consocio Internacional de Periodistas de Investigación basado en Washington. Con ello, ha quedado en evidencia (ya antes se sabía de ella) una modalidad conocida como offshore, a través de la cual se constituyen empresas, mediante sociedades anónimas, fuera de sus países de residencia para evadir obligaciones fiscales.

La investigación revela que, además, permite ocultar dineros provenientes de actividades ilícitas, por lo que la banca internacional estaría siendo utilizada por el crimen internacional. ¿Es nuevo esto? Muchos ejemplos servirían para demostrar que no es así, que lo descubierto hoy no es una excepción, sino uno de muchos casos, entre los que se podría recordar el del banco Ambrosiano en la enorme evasión inmobiliaria. A propósito, a mediados de marzo pasado cumplió años Michel Sindona.

En el centro de la investigación conocida el pasado fin de semana, se señala a la firma panameña de abogados Mosack-Fosenca, uno de cuyos propietarios, Ramón Fonseca Mora, era, hasta hace unas semanas, un influyente asesor del presidente Juan Carlos Varela. Cuando los rumores sobre el hecho comenzaron a intensificarse, Fonseca Mora le pidió “licencia al presidente para defender su honor”, aunque ahora se dice que en realidad renunció definitivamente al cargo.

¿Cuál es el alcance de Panama Papers? Dos escenarios, uno global, que revela las grietas del sistema para contener los ilícitos que se amparan bajo offshore, una modalidad que opera hace décadas y que ha permitido la movilización de enormes masas de capitales que huían de crisis económicas como la europea hacia paraísos fiscales entre los que figuraba el Centro Bancario de Panamá.

Y eso es lo que permite preguntar por la trascendencia hoy de la profesional investigación del Consorcio de Periodistas Investigadores basados en Washington. ¿Qué ha sucedido, que de momento el mundo se ve estremecido por este escándalo nada novedoso? La investigación pareciera una herramienta para poner en jaque a un grupo de actores que podría haber incomodado a la competencia.

Horas después de conocida la información, figuras como Mauricio Macri, presidente de Argentina, o dirigentes futbolistas se apresuraban a desmentir el señalamiento. Keiko Fujimori, que en Perú, marcha a la cabeza de las encuestas para las venideras elecciones presidenciales, pero uno de sus financistas también figura entre los mencionados, y que no decir del célebre futbolista Leonel Messi. Sí, Panamá Papers es una hecatombe informativa, pero ¿contra quién? En los próximos días se conocerán, seguramente, los estragos y las víctimas, en una situación sensible, porque en este sistema, el dinero es lo único que justifica suicidios, inmolaciones y hasta guerras.

En el plano nacional, bien ha hecho el presidente Varela en anunciar toda su cooperación y el Ministerio Público en señalar que abrirá una investigación sobre el caso. Obviamente lo único que la opinión pública espera es la celeridad, la rigurosidad y la intensidad con que fueron abordados casos de corrupción de la anterior administración, al inicio del mandato de Varela.

Se trata de una situación delicada si se considera que la Sociedades Anónimas, han sido, desde el inicio de la República una de las principales fuentes de ingreso del país, y a cuya sombra han crecido las principales firmas de abogados locales.

Mosack-Fonseca, no han sido, si fuera el caso, sorprendida en nada nuevo, ni considerado ilícito hace algunos años. Claro que si como dicen los investigadores, en sus operaciones aparecieran figuras como el presidente ruso Vladimir Putin, o el dictador muerto de Libia, Mohamar El Kadafhi, habría que considerar, primero, la validez y la comprobación de los señalamientos. Y eso puede tomar algo de tiempo.

Lo cierto es que el gobierno del presidente Varela se ve salpicado por la “bomba” que han lazando los investigadores de Washington, aunque es demasiado temprano para resultados inmediatos. Los inmediatos son inherentes al estremecimiento producido por los megáfonos mediáticos, pero los otros, los judiciales, y hasta las investigaciones financieras podrían sumarse a la ya obesa mora judicial…en Panamá y el mundo.

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