“Minerales de sangre”, materia prima de los celulares

0
142

“Minerales de sangre”, materia prima de los celulares

Por Aída Palau | rfi

Redifusión. ¿Se ha preguntado alguna vez de qué está hecho su teléfono celular? La tecnología que se utiliza no sería posible sin cuatro minerales: el coltán o tantalio, que almacena la electricidad para que suene; el estaño, que se usa para soldar los circuitos; el wolframio, que permite que su móvil vibre; y el oro, que se utiliza para cubrir el cableado. Son los llamados “minerales de sangre”, ya que a menudo se extraen en zonas de conflicto donde los grupos guerrilleros ganan millones para comprar armas.

Guillermo Otano, técnico de incidencia política de la Fundación Alboan, que lleva a cabo la campaña “Tecnología libre de conflicto”, asegura que la región más afectada es la de los Grandes Lagos en África. Sólo en República Democrática del Congo se concentra el 80 % de las reservas mundiales conocidas de coltán, pero también en países de América Latina se extraen minerales para fabricar alta tecnología.

“Colombia generalmente suele estar ligado al oro. El oro es utilizado básicamente en el cableado para mejorar la capacidad de transmisión del cable. El caso más paradigmático es la región de los Grandes Lagos, en África, tanto en la República Centroafricana, como la República Democrática del Congo, como los países aledaños, son países sumamente ricos en este tipo de materiales. La segunda guerra civil del Congo, que se conoce como la guerra del coltán, duró hasta hace casi algo más de una década, pero desde entonces hay todavía grupos armados que operan en distintas regiones; por ejemplo, en la parte este del país, las regiones del Kivú Norte y Sur”, explica el técnico.

La minería en las zonas abandonadas a los grupos armados se hace de forma artesanal. Se cavan agujeros con medios rudimentarios de hasta 300 metros. Gerardo Ríos, coordinador del equipo de empresas de Amnistía Internacional: “Las condiciones son muy penosas porque se basan mucho en la minería artesanal; es decir, minería hecha con las manos a través de pico y pala, cincel y martillo. Hay utilización de trabajo infantil, con unas condiciones de seguridad prácticamente nulas, con gran profusión de accidentes … se imponen tasas, cantidades que los grupos armados reclaman a los mineros, a los comerciantes”.

Según Amnistía Internacional, en Colombia, por ejemplo, se estima que el 20% de los ingresos de las FARC se obtienen con el comercio del oro. Otros grupos armados controlan minas de tantalio o wolframio. No tenemos datos de los países africanos, pero Tshimpanga Matala Kabangu, profesor congoleño de Relaciones Internacionales, asegura que los mineros en su país ganan muy poco dinero con el coltán. Los que se benefician de verdad son los grupos armados que trafican con el mineral a través de la vecina Ruanda, ganando mucho dinero y alimentando el conflicto.

Europa es el segundo importador mundial de ordenadores y teléfonos móviles: 240 millones de teléfonos y más de 100 millones de ordenadores en 2013, según datos de Amnistía Internacional. Para luchar contra la extracción y el comercio ilícito de estos minerales, la Unión Europea está preparando una ley que exija a las empresas de alta tecnología más control, más transparencia, y que se pueda establecer una trazabilidad de los minerales.

El viaje del coltán es muy largo y su pista mucha veces se pierde: desde las minas africanas a Asia para su refinado y fabricación de productos y, finalmente, a Europa. La medida que prepara Bruselas podría afectar a 200.000 empresas, según datos de la Comisión Europea.

Ya hay una ley similar que se aprobó en Estados Unidos en 2012, en el reglamento Dodd-Frank, que establece limitaciones en la industria de la alta tecnología para evitar que los ‘minerales de sangre’ de la región de los Grandes Lagos acaben en los bolsillos de los estadounidenses.

Sin embargo, el reglamento no se está aplicando porque hay demasiados intereses económicos en juego y una falta absoluta de control. El 80% de las empresas estadounidenses son incapaces de decir si los productos que venden contienen minerales de sangre.

¿Qué consecuencias va a tener la ley europea para las zonas productoras? ¿Se conseguirá frenar la financiación de grupos guerrilleros?

Matala Kabangu considera que aparte de las medidas que se tomen en el extranjero, lo primordial es que a nivel local se impulse una industria de extracción de minerales limpios.

Más información sobre los minerales de sangre y la alta tecnología en la web:

www.tecnologialibredeconflicto.org

Entrevistados: Tshimpanga Matala Kabangu, profesor congoleño de Relaciones Internacionales;Guillermo Otano, técnico de incidencia política de la Fundación Alboan; Gerardo Ríos, Amnistía Internacional.

No hay comentarios

Deja un comentario