Crisis financiera amenaza el crecimiento: la OCDE

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Bolsa de Valores de Nueva York.

Crisis financiera amenaza el crecimiento: la OCDE ya habla de parón económico.

José Luis Gómez
Editor de MUNDIARIO y columnista de Europa Press.

Por ahora, hay previsiones oficiales de crecimiento nada despreciables, tanto en la eurozona como en España, pero al mismo tiempo hay dudas de si el mundo está ante otra recesión o el último coletazo de la recesión de 2008.

Los mercados financieros están temblando. Es tal la volatilidad de las acciones, los bonos, las divisas y las materias primas que parece no haber refugio. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ya certificó el parón económico. También exige medidas “urgentes” para estimular el crecimiento, partiendo de que el PIB mundial será este año del 3% y del 3,3% en 2017.

Todo el mundo anda en busca de respuestas. Para The Wall Street Journal, hay cinco teorías que explican la situación:

Los márgenes de la banca. Muchos inversores calcularon mal lo que iba a pasar en la banca. Al trascender que la Reserva Federal de EE UU iba a subir los tipos de interés, muchos previeron que los bancos iban a forrarse cobrando por los créditos mucho más de lo que iban a pagar por los depósitos. Pero al ver que las tasas de interés no suben todo ese escenario se vino abajo. “El dinero fácil se trasladó a los bancos a finales de 2015, porque se preveían aumentos de tasas, y luego el dinero salió igual de rápido”, constata Diane Jaffee, gerente de cartera de TCW Group Inc.

La cotización del yuan. China tiene una moneda cuya cotización está alta, a la vista de su nueva situación de menor crecimiento. Una nueva devaluación repercutirá en la economía global. De hecho, la devaluación del yuan de agosto ya provocó una ola mundial de ventas, temiendo que China se encamina a un aterrizaje forzoso.

Los fondos soberanos. Casi todos los países productores de petróleo se dotaron de fondos soberanos que acumularon miles y miles de millones de dólares en los tiempos de las vacas gordas. Entonces compraron acciones en muchos mercados, sobre todo en EE UU. Ahora que el petróleo ha bajado, esos fondos se ven obligados a liquidar sus acciones, cuyas cotizaciones caen. Si se prolonga la caída de la renta variable, podremos asistir a una situación tensa de los llamados EFTs, unos fondos que manejan miles de millones de dólares de inversión en acciones, que están continuamente cayendo. Es decir, que los subyacentes de algunos fondos están sufriendo mucho, “de ahí que puedan registrarse situaciones de una crisis profunda”, según explica a LA REGIÓN el gestor de una importante cartera.

Incertidumbre en EE UU. Tras la gestión de Barack Obama, EE UU tiene la economía de mejor rendimiento del mundo desarrollado, pero hay temor de que el fortalecimiento del dólar se le vuelva en contra. Algunos indicadores (manufacturas, empleo, banca, etcétera) ya causan preocupación, incluso en la Reserva Federal. “El mayor riesgo en la mente de todos es que se produzca una brusca desaceleración en los mercados emergentes que vaya a repercutir en EE UU”, sostiene David Lefkowitz, estratega de acciones de UBS Wealth Management Americas.

Falta crecimiento. En la economía hay cosas que nunca fallan: si baja la producción toca menos a repartir. En un primer momento, cuando empezaron a caer los precios del petróleo en junio de 2014, se dijo que había un exceso de oferta. Pero ahora, con el petróleo por debajo de los 30 dólares, se ve que lo que realmente hay es una desaceleración de la demanda. “Si los precios de las materias primas en su conjunto son en general débiles, la demanda mundial es débil”, observa Paul Nolte, gestor de cartera de Kingsview Asset Management.

A estos cinco puntos analizados de la mano de The Wall Street Journal podríamos añadir un sexto, referido a Europa y a España:

La eurozona sigue sin arrancar. La zona euro no logra reducir su endeudamiento, con sus estados y sus empresas muy apalancadas -máxime en España-, ni acaba de sanear sus bancos, de ahí que se acentúen las sospechas sobre el Deutsche alemán y la mayoría de la banca italiana. Por su parte, la OCE advierte de que el proyecto europeo está en riesgo si no sabe responder al reto de los refugiados y al rechazo a la austeridad.

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