Pensar la cárcel, la guerra y la paz en Colombia

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Libardo José Ariza.

Pensar la cárcel, la guerra y la paz en Colombia

  • ¿Cómo deberíamos pensar la institución penitenciaria en el conflicto, la transición y el posconflicto?

Por Libardo José Ariza
Codirector del Grupo de Prisiones
Facultad de Derecho, Universidad de los Andes

“La cárcel, bronca de guerrilleros y paramilitares que se lanzan como una infantería de colosos a la conquista de otros patios”.

(Joan Canderipo, El Cementerio de los Hombres Vivos).

La frase con la que inicia este párrafo, aparece en un libro relativamente desconocido, escrito por Joan Canderipo en 2003, en el cual narra su experiencia como prisionero en la Cárcel Nacional Modelo de Bogotá durante los años del horror penitenciario.

Gran parte del texto está dedicado a narrar las atrocidades cometidas en el campo penitenciario colombiano durante la guerra entre paramilitares y guerrilleros por el control de la prisión. Cuenta que la infame masacre del patio cuarto y los descuartizamientos de prisioneros que eran arrojados a alcantarillas se confundían con la miseria y la violencia cotidiana del encierro en condiciones infrahumanas.

El relato de Canderipo, así como el de otras personas que sobrevivieron al horror de la guerra penitenciaria, se perdió durante décadas en los montones de libros sin editorial expuestos en la acera de una calle cualquiera, polvorientos y excluidos de la memoria colectiva sobre la experiencia penitenciaria y el conflicto colombiano.

Hace apenas unos meses, los principales medios de comunicación han dado un amplio despliegue a aquello que Canderipo intentó contar imprimiendo con sus recursos un libro que nadie leyó.

El público local se ha visto sorprendido por un hallazgo que no sabe si ocurrió ayer, si sigue sucediendo o si es parte del pasado de horror de la prisión: los descuartizamientos en La Modelo.

Apenas hoy se descubre que la interpretación de la prisión en el conflicto y la transición va más allá de su defensa o crítica como forma y contenido del castigo a las atrocidades. La prisión ha sido también su instrumento y escenario. Este carácter dual de la prisión exige su reinterpretación: ¿Cómo deberíamos pensar la institución penitenciaria en el conflicto, la transición y el posconflicto?

El relato de Canderipo, antes despreciado y olvidado como el de muchos otros, hoy es una pieza clave para la tarea colectiva de pensar la cárcel, la guerra y la paz.

Aclaración de Bayano digital:
Tras la firma del acuerdo de paz, negociada entre el gobierno colombiano y las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), será necesario movilizar a talentos humanos que ayuden a la reincorporación de miles de ex combatientes a la vida civil y ventilar asuntos pendientes provocados por largos años de conflicto, además de sanar las heridas y ventilar el tema de los desaparecidos, desplazados y víctimas.

Cientos de personas se reunieron en la Plaza Bolívar de Bogotá para celebrar la firma del cese al fuego permanente el pasado 23 de junio. (Foto: EFE).
Cientos de personas se reunieron en la Plaza Bolívar de Bogotá para celebrar la firma del cese al fuego permanente el pasado 23 de junio. (Foto: EFE).

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