La poesía de Gerardo González

0
23
Profesor Gerardo González.

 

Gerardo González nació el 21 de agosto de 1956 en la caribeña provincia de Colón, en Panamá. Es educador de vocación y formación, con títulos de Licenciado en Geografía e Historia y especialista en Docencia Superior en el Centro Regional Universitario de Colón.

Es activista sindical en la Caja del Seguro Social (CSS). Actualmente, es el presidente de la Liga Provincial de Karate.

Se ha dedicado a la poesía en forma anónima desde su vida escolar, pero a partir del 2015 ha iniciado la publicación de sus poemas a través de las redes sociales, con una gran aceptación en la población joven y amante de la creatividad y la Literatura.

A continuación, una muestra de la obra poética del autor.

El ángel de la muerte

Lúgubre el viento

arrastra alaridos

que estrepitosamente

retumban

en nuestros oídos.


Madres laceradas

por el toque perverso

de la muerte;

ven marchitar

desesperadas

al ser que una vez

floreció en su vientre…


Y ella,

la fría y empalidecida

muerte, cual esperpento

maligno, sigue siendo

invocada desde

el altar donde se adoran

los dioses del paganismo

político y la ignorancia

del desamor…

Sueños de guerra.

 

¿Habrá guerra?

¿Se ha de silenciar

la lírica de los poétas,

el ensueño librepensador

de la bohemia y

las elucubraciones

existenciales del

filosofar?


¿Podrá el jardín florecer

sin que una bota militar

lo vuelva a mancillar?


¿La brisa coqueta y

murmuradora olerá a pólvora?


¿Y el eco atronador

de las bombas misilísticas

acallará el hermoso

sonido de un excitante beso?


El mundo tiembla y

los esperpentos de la guerra

otra vez suenan las campanas fúnebres…


En la cúspide del trono

imperial norteño ha

logrado sentarse uno de los herederos de aquellos

mercaderes echados

del templo…


¿Podrá el rugir estrepitoso

de las bombas  silenciar

el arrullo  con que la

madre invoca ceremonialmente

el sueño de su hijo?


Nos oponemos

a cualquier tipo de guerra…


El silencio de los apáticos

alienta, cómplicemente, la

brutal maquinaria de guerra

que ya está en camino…

 

 

No hay comentarios

Deja un comentario