La poesía de Carlos Francisco Changmarín

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La poesía de Carlos Francisco Changmarín

Carlos Francisco Changmarín nació el 26 de febrero de 1922, en Los Leones, pueblo del corregimiento de La Colorada, en la occidental provincia de Veraguas. Sus apellidos son Chang y Marín, pero el escritor firmaría sus obras como Changmarín.

Su madre, Faustina Marín, era cantalante de tambor, y su abuelo, Valentín Marín tocaba la guitarra bocona y cantaba décimas. Esto influyó en la posterior obra de Changmarín.

Ejerció el magisterio en las poblaciones de Boquete y en La Colorada y durante varios años se desempeñó como profesor de Dibujo en la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena.

Desde muy joven, comenzó a escribir cuentos cortos, después poemas dedicados a su Veraguas natal (Dos poemas, 1963). Se dedicó a la décima, muchas de sus obras han sido cantadas por los más grandes trovadores del género. Fue presidente de la Asociación Nacional de Poetas de la Décima, Asociación que busca preservar y mantener la tradición de este género.

Changmarín descolló como escritor, pintor, educador y periodista. El periodismo fue el punto de partida para que incursionara en la literatura panameña. Empezó en el periódico mimeografiado El Cholo, editado en Santiago de Veraguas, en 1951. Escribió por muchos años la columna Cartas a tía Tula, que redactó en El Cholo, Crítica Libre y El Universal.

Su carrera literaria se inició en 1943, cuando obtuvo una mención honorífica en el Concurso Literario Ricardo Miró. En 1954, conquistó el segundo lugar del Ricardo Miró, sección poesía, con Poemas corporales. En 1957, otro segundo lugar, con el cuento Faragual. En 1961, se repite un segundo lugar, con el cuento Cañizo, y en 1981 alcanza el primer premio en novela, con El guerrillero transparente. En 1991, ganó el premio anual de la revista mexicana Plural, con el cuento Gallo fuego – gallo gente.

Como reconocimiento a una vida y una obra consecuente con la lucha por una sociedad socialista, la Central de Trabajadores de Cuba le impuso la medalla Víctor Jara y su obra fue reconocida con el Premio Rubén Martínez Villena, también de Cuba.

En 2002, obtuvo el Premio Universidad, otorgado por la Universidad de Panamá. En el 2006, fue merecedor de la Condecoración “Rogelio Sinán”, conferida por el mérito de la obra literaria de toda una vida. El Estado panameño lo distinguió con la Orden Nacional General Omar Torrijos Herrera, por su trayectoria como luchador social y ejemplo de perseverancia en la búsqueda de una sociedad con justicia social, equidad, libertad e independencia.

Como un reconocimiento a la trayectoria de Changmarín, en marzo del 2008, el Instituto Nacional de Cultura (INAC) creo el Premio Nacional de Literatura Infantil Carlos Francisco Changmarín, con el propósito de promover y estimular la producción de autores nacionales adultos que escriben para niños.

Su obra, Faragual y otros cuentos, es recomendada como material de consulta para educadores, alumnos de educación media y universitaria, por el Ministerio de Educación. Su novela El Guerrillero transparente, sobre Victoriano Lorenzo, fue traducida al ruso bajo el nombre de El general de cristal. Otras de sus obras han sido traducidas a los idiomas chino, búlgaro y francés.

Carlos Francisco Changmarín falleció a los 90 años de edad.

En ocasión del 52 aniversario de la gesta del 9 de Enero de 1964, presentamos a nuestros lectores dos poemas de Changmarín:

Cuando la Zona sea mía

(Mesano)

Voy a ver un guayacán
sembrado en el Cerro Ancón.
Voy a tener un Jorón
donde mis hijos verán
los barcos que pasarán
hacia azules lejanías.
Y en los más hermosos días
podré mirar la ciudad
con toda la libertad
Cuando la Zona sea mía.

Subiré hacia las alturas
con una soga de hierro
del Ancón al pobre cerro
conquistaré su hermosura.
Aunque sea la marcha dura
yo gritaré de alegría,
muriéndome en la agonía,
si una bala me atraviesa
del yanqui, en su fortaleza
Cuando la Zona sea mía.

Y para mi pueblo hermano
en el punto más saliente
del Ancón pondré una fuente
al Cholito Victoriano,
y del sitio más lejano,
se verá como un guía
de luz y soberanía,
de la Patria liberada,
la bandera desplegada
Cuando la Zona sea mía.

Pondré escuelas, casas cuna,
sitio para descansar,
donde el obrero, al pasar
pueda cantarle a la Luna,
toda la selva montuna
del Ancón de fantasía,
florecerá con el día
de nuestra liberación,
de mi sufrida nación
Cuando la Zona sea mía.

Quiero sembrar un maíz

A René González Barahona

Quiero sembrar un maíz
en la Zona del Canal.
Y sobre el verde arrozal,
la saloma más feliz.
He de escuchar la perdiz,
allá en la curva lejana,
y encima de la montaña,
clavaré la enseña mía,
Ay, flor de soberanía,
que rescataré mañana.

De Colón a Panamá,
cuánta tierra tiene el gringo,
mientras yo pobre “chingo”
no tengo en la vida “na”.
Me voy donde el pueblo
con su daga y su sombrero,
hacia el Canal, compañeros,
de Los Santos y de Herrera,
de la República entera,
¡a ver quien llega primero!

Que bonita agricultura
a la falda del Ancón.
La amarilla floración
entre la verde espesura.
Tendré maíz y verdura
desde Curundú a Gatún,
y trabajaré a según
me lo permita la vida,
en bien de la Patria herida,
y por la dicha común.

Arroz de soberanía
cultivaré en Miraflores.
Y el Chagres de mis dolores,
me entregará su agua fría.
Ya nada se prohibiría,
porque el cañón militar,
en arado he de cambiar
para acabar con la guerra,
y se cubrirá la tierra
de flores de mar, a mar.

Del Libro Socabón, 1959

Pueden ver el video documental sobre la vida de Changmarín en la siguiente dirección electrónica:

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