Historia de Superbarrio, un superhéroe moderno, llevada al teatro

Por Lucía Valentín | rfi

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Se estrenó esta semana en París una obra de teatro sobre Superbarrio Gómez, una historia que mezcla la ficción y la realidad: Superbarrio es un verdadero superhéroe de la Ciudad de México, creado por Marco Rascón tras el terremoto de 1985.

“Se ve, se siente, Superbarrio está presente” es el grito de guerra de la pieza que presenta ahora el Théâtre 13 de París. Una obra que se centra en la figura del mítico Superbarrio Gómez: un mexicano que tras el mortífero terremoto de 1985 se lanzó a las calles para defender la reconstrucción de su casa y la de sus vecinos, para reclamar al gobierno que no vendiera los terrenos llenos de escombros donde antes había colonias enteras. Todo esto vestido con su viejo uniforme de las luchas.

La compañía de teatro de los Camerluches revive los años 80 de México en tres noches, en las que vemos a Superbarrio y su entorno cercano, su familia y amigos, que resultan ser una excéntrica tropa con tintes de realismo mágico.

El director y escritor de la obra, Jacques Hadjaje, cuenta que “Superbarrio es ya de por sí un personaje de teatro, con su disfraz súper colorido, su máscara de lucha libre y sus ideales. Además el tema del problema del alojamiento es recurrente desde hace tiempo. En la obra estamos en 1985 y ahora las cosas no han hecho más que empeorar: tenemos campamentos de migrantes a las puertas de París mismo, hay villas miseria en cada país… El alojamiento es una cuestión que separa a los ricos de los pobres. El que no tiene techo está más aislado de la sociedad que nunca”.

La obra de Superbarrio se desarrolla en un escenario con una decoración colorida y que va adaptándose a las escenas y a unos personajes que corren, saltan, se echan por el suelo y expresan sus sentimientos a pleno pulmón.

“Yo quería hablar del hombre más allá del superhéroe, en la intimidad, por eso la obra se desarrolla durante la noche, como si estuvieran entre bastidores de un teatro, donde se van preparando las cosas. Representamos al hombre en sí, con sus dudas, sus contradicciones, sus puntos fuertes y débiles”, explica Hadjaje.

Los malvados contra los que lucha Superbarrio son los promotores inmobiliarios, en la figura de Doña Soledad, una señora rica de Ciudad de México que prevé hacer un beneficio millonario con el terremoto de 1985.

“La llamé Madame Soledad porque está sola, y quise mostrar que al fin y al cabo ella también es simplemente una mujer, un ser humano. Ella cree al cien por cien en lo que dice, tiene su ideal, el capitalismo salvaje, y cree que el mundo no puede ir más que hacia esto, que todo el mundo tiene un precio, que ella crea empleos con sus maquinaciones de promotor inmobiliario. Es su lógica, una lógica que hoy por hoy es extremadamente fuerte en el mundo”, prosigue el director.

Superbarrio es también un canto al optimismo, a la lucha contra lo que es como es por defecto, un intento de ir más allá del pesimismo reinante en la época, como dice Hadjaje: “Es un hombrecillo que lucha contra el destino que supone que la Tierra volverá a temblar, el dinero siempre ganará y él siempre perderá… Superbarrio se rebela contra esto y dice que no es así”.

En la obra, Superbarrio gana y consigue que Doña Soledad abandone su proyecto inmobiliario, y aunque nos quedamos sin saber si los vecinos recuperan sus casas, la fuerza de la obra reside en el concepto de vecindad, de protección del lugar donde se vive, que para su director es fundamental: “No creo en las grandes revoluciones, creo en el trabajo de personas en sus rincones, porque todos y cada uno somos responsables de este mundo”.

Aunque ésta no es la historia del verdadero Superbarrio, la voz del propio Marco Rascón resuena en un momento en la obra… Superbarrio, un superhéroe fuera de lo común.

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